La mente puede fallar, pero el corazón, difícilmente falle cuando se trata de un amor verdadero. Muchas cosas pueden borrarse junto a los recuerdos, pero el sentimiento más fuerte que experimentan los humanos está registrado a fuego en su ser. Así lo testifica la bella historia que tiene como protagonistas al estadounidense Peter Marshall y a Lisa, donde éste, que padece el Mal de Alzheimer, le ofreció matrimonio por segunda vez a esa mujer que no recuerda, pero lo hace sentir bien con su presencia.
Esta pareja estadounidense vive en el estado de Connecticut y se casaron hace 12 años, antes de que Peter comenzara a padecer el Alzheimer. Hace unos pocos años, el hombre que tiene 56 años no recuerda quién es ni cómo se llama esa mujer que lo acompaña, pero que eligió tener a su lado.
En diciembre pasado, el amor que nació tanto tiempo atrás, renovó su sentimiento dentro de Peter. Mientras la pareja miraba por televisión una boda, el hombre miró a Lisa y espontáneamente le propuso “¡hagámoslo!”. Ella sorprendida le preguntó qué quería hacer, si lo que quería era casarse, a lo que él respondió sonriente que sí. "Él no sabe que soy su esposa. Solo soy su persona favorita", comentó la mujer.
Peter no necesita ni siquiera tener papeles firmados ni grabaciones de ceremonias sociales para saber nada sobre Lisa, de quien no recuerda nada, ni su nombre. Cada mañana, al despertar, renueva su amor con esa mujer a la que sigue eligiendo para tener al lado en su vida.
"Soy la chica más afortunada del mundo. Pude hacerlo dos veces", dijo Lisa, secándose las lágrimas de sus ojos en una entrevista a un medio estadounidense (NBC New York).
La hija de ambos es organizadora de bodas y eventos. Ella contó la hermosa historia de sus padres, e innumerables proveedores ofrecieron sus servicios, de forma gratuita para hacer esta segunda boda.
"Fue tan perfecto. No podría haber soñado con un día mejor. Fue tan mágico", dijo Lisa. "No recuerdo haberlo visto tan feliz durante tanto tiempo. Estaba tan feliz", recordó la esposa de Peter, que agregó una frase que le dijo su esposo y la que no olvidará jamás. "Gracias por quedarte, me susurró al oído en la ceremonia de boda", concluyó.




