Cómo arreglar una camisa que no cierra: DIY de ropa
Es muy normal que las camisas nos queden pequeñas con el paso del tiempo o nos ajusten demasiado y quede una especie de apertura entre botones que resulta incómoda y poco estética. Este DIY de ropa consiste en agrandar la parte de la camisa en la que van los botones para que lleguen mejor a los ojales.
Tal y como se ve en el DIY o truco, primero tienes que retirar los botones de las camisas y descoser el dobladillo trasero que suele traer este tipo de ropa para que no se vea la costura de los botones.
Con la plancha quita la marca del dobladillo, realiza uno más pequeño, agrega tela de forro y vuelve a colocar los botones en su lugar. Verás cómo gracias a este DIY tus camisas quedan como nuevas.
Un DIY y algo más: consejos para lavar, secar y planchar las camisas
Mantener tus camisas impecables requiere más que un ciclo rápido de lavado. Si quieres prolongar la vida útil de tus prendas de ropa y lucir un aspecto profesional, sigue estos consejos esenciales de cuidado textil.
Antes de lavar las camisas, desabrocha todos los botones, retira las ballenas del cuello y dales la vuelta para proteger el color. Utiliza siempre agua fría o tibia (máximo 30°C-40°C) para evitar que las fibras de algodón se encojan y no satures el tambor de la lavadora; esto reduce la fricción excesiva y la formación de arrugas profundas.
Para secar bien las camisas y evitar que se llenen de olor a humedad, el calor de la secadora es el principal enemigo del cuello y los puños. Cuelga las camisas en perchas de madera o plástico inmediatamente tras el lavado.
Además, la posición en que secas las camisas es muy importante. Abrocha el botón superior para mantener la forma del cuello mientras se seca al aire y evita la exposición directa al sol, ya que debilita las fibras y degrada los colores.
Probablemente no existe nada más tedioso que planchar camisas. Para ello hay que tener en cuenta 3 cosas:
- Humedad ideal: Plancha mientras la prenda esté ligeramente húmeda o utiliza un pulverizador de agua.
- Secuencia lógica: Comienza por el cuello, sigue con los puños, el canesú (hombros), las mangas y finaliza con el cuerpo (delanteros y espalda).
- Cuidado con los botones: Plancha alrededor de ellos, nunca por encima, para evitar roturas o marcas térmicas.
Al seguir esta rutina, no solo ahorrarás tiempo, sino que tus camisas mantendrán su estructura y brillo original por mucho más tiempo.






