Llega la época en la que se consume más fruta abrillantada del año, polémica para algunos y exquisitas para otros. Lo cierto es que tiene beneficios pocos conocidos.
Te sorprenderá los beneficios pocos conocidos de la fruta abrillantada
Llega la época en la que se consume más fruta abrillantada del año, polémica para algunos y exquisitas para otros. Lo cierto es que tiene beneficios pocos conocidos
Aunque muchos consumidores las creen hipercalóricas y poco sanas, lo cierto es que aportan beneficios similares a las frescas, pero con menor contenido hídrico.
Las frutas abrillantadas son aquellas que han sido sometidas a un proceso de deshidratación, mediante el cual se le extrae el 80 % del agua, y a uno posterior de secado. Aunque se puede aplicar a todas las frutas, las más habituales son los higos, los dátiles, las uvas, las ciruelas, los duraznos o las manzanas.
El proceso de elaboración de las frutas abrillantadas o confitadas, o escarchadas (término usado en España) puede durar unas horas o varios días, todo dependerá del tamaño de la fruta (si se confitan piezas enteras, trocitos o tiras de piel) y su composición (la cantidad de agua que tenga la fruta).
Aproximadamente se suele echar un kilo de azúcar por cada kilo de fruta en el almíbar, de esta forma, se evita la proliferación de bacterias que terminan pudriéndola, ya que la capa de azúcar que envuelve las piezas de fruta permite una conservación de manera natural sin añadir ningún tipo de producto químico.
En primer lugar, hay que tener en cuenta que no todas las frutas se confitan. Las que suelen utilizar de manera más habitual los chefs y reposteros son la cereza, manzana, naranja, limón, mandarina, duraznos, ananá, higo y pera.
Se pueden confitar de muchas maneras. Algunos profesionales prefieren confitar trocitos donde se puede degustar únicamente la pulpa para que la explosión de sabor sea más sorprendente en el paladar.
Sin duda, la principal propiedad de la fruta abrillantada es que proporciona mayor durabilidad, de tal forma que se puede comer fruta fuera de temporada y en cualquier momento.
Otra propiedad muy relevante es que la fruta abrillantada conserva casi intactas sus cualidades, aunque haya ligeros cambios en la textura, aroma, sabor y jugosidad, pero conservando elementos como la fibra, uno de sus principales nutrientes, por lo que podríamos decir que es como comer fruta fresca aunque con el sabor a azúcar más pronunciado.
Quizá la diferencia más acusada es que la fruta abrillantada es un poco más densa en la boca, ya que el azúcar absorbe el agua de la fruta original y la cristaliza en su interior, por eso da la sensación de comer algo con más cuerpo de lo que estamos acostumbrados.
Seguro que hay más de un consumidor que se pregunta si las frutas desecadas proporcionan los mismos beneficios nutricionales que las opciones frescas y la respuesta es, sí.
El contenido en nutrientes de las frutas secas tradicionales sigue siendo similar a la fruta fresca equivalente, aunque más concentrado. Sin embargo, todas las frutas secas presentan mayor cantidad de calorías que sus originales con agua, puesto que en el proceso de deshidratación pierden el líquido, pero mantienen sus componentes, sobre todo los hidratos de carbono simples.
Fuente: lazayafruits.com






