Campaña de concientización

Por tabaquismo mueren 44.000 argentinos por año

Por UNO

En Argentina cada año mueren 44.000 personas por causas vinculadas al consumo de tabaco. Así lo indica un informe de la Secretaría de Salud de la Nación que dio a conocer nuevas advertencias sanitarias.

El objetivo buscado es reforzar la concientización y sensibilización acerca de los graves perjuicios para la salud que causa el hábito tabáquico, tanto en los fumadores habituales como en los potenciales y futuros consumidores –principalmente la población adolescente-.

En el mundo y también en Argentina se están haciendo esfuerzos para estimular el abandono del consumo de tabaco. Hasta ahora, por ley nacional, las compañías tabacaleras estaban obligadas a incluir una leyenda advirtiendo que “El fumar es perjudicial para la salud” en todos los paquetes de cigarrillos.

La Asociación Americana de Cardiología a través de un trabajo realizado por el doctor Eduardo Silvestre, divulgador científico de Grupo Medihome,  ha definido, ya en el año 2000, los principales factores de riesgo para padecer Enfermedad Cardiovascular.

El hábito tabáquico es una de las principales “variables independientes” –tienen fuerte poder predictivo- que favorecen la presentación de: Infarto Agudo de Miocardio, Accidente Cerebrovascular e Hipertensión Arterial, entre otras enfermedades graves. Es de destacar que la Enfermedad Cardiovascular es la segunda causa de muerte y la primera causa de discapacidad en personas adultas.

El tabaquismo genera 7 millones de muertes al año, de las cuales más de 6 millones son consumidores directos y alrededor de 890.000 son no fumadores expuestos al humo ajeno, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En Argentina cada año mueren 44.000 personas por causas vinculadas al consumo de tabaco, según datos provistos por la Secretaría de Salud de la Nación.  En el mundo se estima que hay alrededor de 1.100 millones de fumadores y el 80% de ellos corresponden a pobladores con recursos medios y bajos.

Según datos recientes de la 4º Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, el 22,2% de la población adulta de nuestro país fuma, una de las tasas más altas de la región de las Américas. El estudio también arroja que todavía el 21,8% de la población adulta está expuesta al humo de tabaco ajeno en los lugares de trabajo y el 21,5% en bares y restaurantes. Además, difunde que en nuestro país se empieza a fumar a los 12 años en promedio y 1 de cada 5 jóvenes de 13 a 15 años fuma.

Además de la Enfermedad Cardiovascular, el hábito de fumar favorece el desarrollo de diferentes tumores (Cáncer de Pulmón, entre otros) y de Enfermedades Respiratorias diversas, entre ellas la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica –EPOC- y el Asma Bronquial.

Los programas para lograr la cesación tabáquica –dejar de fumar- deben implementarse en todos los niveles de atención. En los pacientes fumadores que padecen diferentes enfermedades crónicas deben, también, redoblarse las medidas para que abandonen el consumo. En aquellos que se encuentran bajo el régimen de internación domiciliaria la participación activa de un equipo multidisciplinario conformado por médicos, fisiatras, kinesiólogos, terapistas ocupacionales y psicoterapeutas ha demostrado ser de gran utilidad para conseguir este objetivo. El abordaje conjunto,  por diferentes especialistas,  en la propia casa del paciente y con la participación activa de la familia contribuye fuertemente a lograrlo y es un factor fundamental en el proceso de rehabilitación. 

Temas relacionados: