El Spa de nenas es una tendencia que hace 7 años se practica en Mendoza, pero que el último año tomó más fuerza. Los tradicionales peloteros comenzaron a quedar de lado, y cada vez más niñas se inclinan por un festejo de cumpleaños en el que las batas, las cremas, y los peinados lideran.
Al llegar se les da vinchas y batas, y cada una tiene su lugar con espejos cremas, pepinos y todos los accesorios para hacerse el spa.
El servicio consta de relajación con pepinos, hidratación facial, manicuria con esmaltado y dibujitos, maquillaje artístico y peinados. La frutilla del festejo es un desfile o una sesión de fotos.
A las nenas se las divide en grupos para poder realizar todas las actividades a modo de circuito.
Las chicas que realizan el spa también van animando y entre actividad y actividad, realizan juegos temáticos, karaoke, coreografías.
El cumpleaños dura entre 2 y 3 horas, dependiendo el servicio elegido.
Desde distintos locales señalaron que la edad ideal es niñas que tengan entre 4 y 5 años. Además, la edad máxima que han recibido es adolescentes de entre 13 y 15 años.
Servicio completo
"Lo cree pensando en simplificarles la vida a los padres. El básico, tienen hasta la vajilla y ahí van agregando según lo que deseen. Hay padres que nos dicen que no quieren hacer nada y cuando llegan tienen todo, hasta la torta", indicó la dueña del "Spa Princesitas".
En el servicio base tienen incluido sala para padres, cocina, vajilla, invitación digital, y ambientación del lugar con banderines, globos, centro de mesa
Cuentan como servicios adicionales por los que se paga un extra, lo que es fotografía del cumpleaños, candy bar, catering, torta.
La polémica
Muchas personas lo ven como una actividad divertida y amena. Sin embargo, también están quienes consideran que es "quemar etapas" para las niñas.
El psicólogo psicoanalista de niños, Andrés Romero, echó por tierra que sea perjudicial para las nenas hacer esta actividad.
"Los ideales o estereotipos son necesarios para que cada niño vaya formando su identidad, siempre y cuando los cuestione y diga que le gusta, que no. La fijeza y el no jugar a distintos roles es el problema. Sobre el spa de nenas hay que saber que no le va decir nunca 'qué es ser una mujer', y no es malo si la menor lo toma como un juego y ya", explicó.
Manifestó que el tema son los adultos que buscan encasillarlo todo y trasmitirles 'mandatos de qué es una mujer imponiendo actividades.




