Lo que debía ser un momento de festejo y preparativos familiares terminó en una pesadilla. Dusty, un niño de apenas dos años, se encuentra internado en estado crítico y en coma inducido luego de un accidente doméstico tan inusual como devastador: inhaló accidentalmente polvo de decoración de una torta de cumpleaños y todo terminó en tragedia.
El accidente ocurrió en la ciudad de Gold Coast, Australia, pero la noticia ha dado la vuelta al mundo como una severa advertencia sobre los riesgos de ciertos productos decorativos en el hogar. La madre de Dusty se encontraba preparando una torta temática de la serie infantil Bluey para el hijo de una amiga cuando el niño, en un descuido, alcanzó el envase de "polvo de oro" y lo aspiró.
Accidente con una torta de cumpleaños: una trampa mortal en los pulmones
El polvo de oro utilizado en repostería es un colorante comestible diseñado para dar acabados metálicos en las tortas de cumpleaños. Aunque es apto para el consumo ingerido, su inhalación representa un peligro mortal. Según explicaron los médicos, al entrar en contacto con la humedad natural de las mucosas y los pulmones, el polvo se transformó instantáneamente en una pasta espesa, bloqueando por completo la entrada de aire.
La tragedia fue inmediata. Dusty perdió el conocimiento en el acto y tuvo que ser trasladado de urgencia a un hospital de alta complejidad en Brisbane, Australia.
Allí fue sometido a una cirugía de emergencia para intentar limpiar sus vías respiratorias, pero debido a la gravedad de la obstrucción, permanece con asistencia respiratoria mecánica.
Solidaridad y cadena de oración tras el accidente
Rochelle Evrard, una amiga cercana a la familia, inició una campaña en la plataforma GoFundMe para solventar los gastos del tratamiento por el accidente, que ya ha recaudado más de 12.000 dólares. "Cuando el polvo se mezcló con el agua (de los pulmones), se convirtió en una pasta que bloqueó todo", relató conmovida la mujer al solicitar apoyo para los padres del niño.
Por estas horas, el pronóstico de Dusty es reservado. Se espera que sea sometido a nuevas intervenciones para revisar el estado de sus pulmones y ajustar el tubo de respiración. El caso reabre el debate sobre la seguridad de los insumos de repostería artesanal y la necesidad de mantener estos productos, incluso los etiquetados como "no tóxicos", fuera del alcance de los más chicos.







