Muchas personas recuerdan este hecho como si hubiera ocurrido ayer, pero lo cierto es que sucedió en 2004 y todavía sigue siendo una de las muertes más absurdas y tristes del país.
Nos referimos al fallecimiento de Amparo, la nieta del ex Presidente Raúl Alfonsín. A continuación recordamos este trágico momento de la historia argentina.
¿Qué le ocurrió a Amparo Alfonsín?
Un 7 de septiembre de 2004 a las 10 de la mañana, Amparo Alfonsín caminaba por los pasillos del histórico colegio porteño Jesús María. Tenía 15 años y cursaba tercer año de secundaria.
La joven estaba en el horario del recreo. Llevaba las manos ocupadas y al llegar a una puerta cerrada de vidrio, decidió abrirla con un leve golpe de cadera.
El cristal se rompió y cayó como una guillotina sobre el muslo de Amparo, seccionando la arteria femoral. Rodeada de docentes y compañeros que no sabían bien qué hacer para ayudarla, la nieta de Alfonsín falleció desangrada en cuestión de minutos. Los restos de la joven fueron inhumados en la localidad bonaerense de Chascomús.
Este caso generó conmoción en todo el país, e incluso habilitó muchos debates sobre seguridad escolar. En uno de ellos, se puso en cuestión la formación del personal docente para atender emergencias, y hasta el contenido de los botiquines.
Por otro lado, se puso sobre la mesa la presencia de puertas de vidrio en centros educativos. De hecho, dos años antes la ciudad de Buenos Aires había sancionado una ley que prohibía que las puertas de instituciones educativas tuvieran cristales no templados (se fragmentan sin generar bordes cortantes). Sin embargo, la norma aplicaba solo a inmuebles nuevos y no incluía edificios como el del Colegio Jesús María, construido en 1927.
En Mendoza, muchas ventanas están encintadas, y esto también sirve para evitar que los vidrios se rompan en caso de un sismo.
El caso de Amparo Alfonsín no fue el único de este tipo en el país. En 2023, una menor de la misma edad murió de forma idéntica en un colegio de Gualeguaychú.





