Hogar

Solo con 2 ingredientes que tenés en la cocina: cómo limpiar el inodoro y dejarlo reluciente

Sin gastar dinero ni pasar varias horas frotando, lograrás dejar el inodoro sin manchas ni rastros de sarro

El baño es, sin duda, una de las estancias que mayor atención requiere en el hogar y el inodoro representa el punto crítico de esta limpieza. La acumulación de suciedad en esta pieza sanitaria no solo es una cuestión estética, sino también de salud, ya que se acumulan bacterias que podrían afectar a nuestro organismo.

El sarro, las manchas amarillentas de cal y los depósitos de minerales presentes en el agua se adhieren a la porcelana, creando una superficie rugosa donde las bacterias proliferan con facilidad. Si no atendemos este problema constantemente, la suciedad se acumulará y cada vez será más difícil quitarla. Por lo tanto, te recomiendo poner en práctica el siguiente truco de limpieza con ingredientes que seguramente tenés en la cocina.

inodoro limpieza
Este truco de limpieza podrás ponerlo en práctica cada vez que lo desees. 

Este truco de limpieza podrás ponerlo en práctica cada vez que lo desees.

Cómo limpiar el inodoro y dejarlo reluciente sin esfuerzo

Para combatir este problema sin recurrir a químicos industriales altamente corrosivos, podremos crear una solución práctica, económica y sumamente efectiva. El secreto reside en la creación de bolitas de limpieza que actúan mediante una reacción controlada y directa sobre las zonas más difíciles.

Para preparar este aliado de la higiene, solo necesitamos dos componentes básicos que probablemente ya tengamos en casa: bicarbonato de sodio y detergente o jabón de platos. El primero actúa como un agente abrasivo suave y blanqueador natural, mientras que el segundo aporta la capacidad desengrasante y permite la cohesión de la mezcla, además de dejar un aroma agradable.

limpieza inodoro
Olvidate de estar horas y horas limpiando el baño.

Olvidate de estar horas y horas limpiando el baño.

El truco de limpieza consiste en mezclar 250 gramos de bicarbonato de sodio y 30 cc de jabón o detergente. Remover hasta obtener una pasta manejable. Con esta preparación, formaremos pequeñas esferas o bolitas que deben dejarse secar entre 2 y 3 horas.

Una vez que han solidificado, se convertirán en bombas efervescentes listas para usar en el inodoro. Al arrojarlas al retrete, el bicarbonato de sodio comienza a desprender la suciedad incrustada y el sarro, mientras que el jabón elimina los residuos orgánicos, dejando la superficie impecable.

Este sistema no solo facilita la limpieza profunda, sino que garantiza que el inodoro luzca reluciente, casi nuevo. Gracias a este sencillo truco podrás mantener un baño brillante y desinfectado de manera constante. Esta técnica podrás ponerla en práctica todas las veces que quieras.