El reciclaje nos ha ido introduciendo en sus ideas paulatinamente para poder cambiar el chip de la sociedad actual. Gracias a eso, hoy sabemos como crear un tesoro de algo que probablemente podría terminar en la basura. Tal como el caso de los repasadores con agujeros, quemados o con grasa.
En la mayoría de las cocinas hay repasadores viejos o que se guardan por si acaso. De hecho, muchas veces cuando sin querer se nos quema en la hornalla o lo llenamos de grasa al agarrar una bandeja se tira sin saber que pueden reutilizarse y convertirse en un verdadero tesoro.
Por qué los repasadores son un tesoro
Los repasadores o paños de cocina suelen desgastarse con el tiempo, pero eso no significa que pierdan su utilidad. Al contrario, tienen una buena textura absorbente, resistencia y tamaño manejable los hacen perfectos para múltiples usos dentro de la casa.
Pues además de ser ideales para sacar cosas calientes del horno, para secarnos las manos, lo apoyamos sobre la mesada con otras comidas, etc. Sin embargo, cuando cumplen su ciclo en la cocina, resultan ser una alternativa económica y fácil de renovar cuando ya están desgastados. Pero ojo, que no cumplan su uso original no quiere decir que no sirvan más. Pues gracias al reciclaje puedes darle una nueva vida y sin duda será mejor que ser un repasador.
Reciclaje: cómo darle una segunda vida útil a ese repasador roto, con grasa o quemado
La verdad es que un simple trapo se puede reciclar de cualquier forma que desees. El tema es que por ejemplo, un repasador en su estado original, cuando ya no sirve, está muy sucio o roto deja de servir efectivamente para lo que se lo usa. Por eso, reciclarlo es la mejor opción sin necesidad de tirarlo.
Entre las opciones que ofrece el reciclaje para convertir todo en un tesoro, tenemos la opción de crear un elegante porta macetas. Para ello tenés que tener a mano el repasador que ya no uses, un recipiente de plástico o metal, una pistola de pegamento y un cinturón viejo que ya no te quede, este roto o simplemente no uses.
Primero elegí el recipiente que quieras hacer porta macetas, elegí el repasador y usando el recipiente como guía cubrí la superficie, pero dejando prolijo los bordes. Después poné el pegamento en toda la superficie y pegá la tela. Ahora con el cinturón corta tiras de cuerpo para formar las manijas y pegalas al costado del recipiente. Y ¡listo! Tendrás un maravilloso porta macetas, fácil, rápido y muy original.






