El abrelatas es un objeto que probablemente tienes en tu cocina y usas con frecuencia. Pero, ¿y si te dijera que lo has estado utilizando de forma incorrecta toda tu vida? Aunque parezca increíble, la mayoría de las personas no lo emplean como fue diseñado, y hay una manera mucho más fácil y eficiente de abrir latas sin esfuerzo.
La mayoría de la gente coloca el abrelatas en posición vertical, sujetando los bordes de la lata y girando la manivela. Este método funciona, pero deja bordes afilados y la tapa cae dentro, lo que puede ser peligroso. Sin embargo, el uso correcto debería ser diferente. En realidad el abrelatas debe colocarse en posición horizontal, sujetando la parte superior de la lata. Así, la cuchilla corta limpiamente por el borde y la tapa queda sujeta al abrelatas, evitando accidentes y desorden.
Este pequeño truco hace una gran diferencia. Al cortar desde la parte superior, la tapa se desprende sin bordes afilados y no se sumerge en el contenido. A su vez, es mucho más higiénico, ya que no arrastra suciedad de la superficie de la lata al interior.
Curiosidades sobre el abrelatas
Un detalle para tener en cuenta es que el abrelatas no se inventó al mismo tiempo que las latas de conserva. De hecho, las latas aparecieron en 1810, pero el abrelatas recién se diseñó en 1855. Durante más de 40 años, la gente abría latas con cuchillos, martillos o cualquier herramienta que tuviera a mano.
La próxima vez que necesites abrir una lata, prueba este truco, seguramente notarás la diferencia de inmediato. Después de años usándolo mal, es hora de darle una segunda oportunidad a tu abrelatas para descubrir su verdadero potencial.




