La vida moderna está ligada indisociablemente a las pantallas y tecnologías. La ciencia ha desarrollado una serie de investigaciones sobre el uso excesivo del celular para establecer un tiempo de uso diario promedio. Muchas personas han manifestado efectos importantes sobre la función cerebral ocasionados por el uso de celulares.
Hoy utilizamos el celular para facilitar casi todas las tareas diarias, expertos indican que las largas horas que pasamos frente a la pantalla durante el día muestran efectos secundarios en la cognición y memoria.
Cuáles son los efectos, según la ciencia, de utilizar el celular en exceso
Según un estudio realizado por Frontiers in Psychology, el uso prudente y medido de las pantallas puede estimular la cognición humana y no produce efectos secundarios importantes. Sin embargo, el estudio también demuestra que las personas que utilizan excesivamente el celular desarrollan dificultades en la capacidad de pensar, recordar, prestar atención y regular las emociones.
Los celulares pueden impactar directamente en el cerebro y particularmente en la memoria. Lo que sucede cuando las personas utilizan el celular por muchas horas al día, es que el cerebro no trabaja para obtener la información. Por ejemplo, cuando buscamos una dirección en internet en lugar de recordar como llegar, o cuando vemos un video en lugar de leer un libro y trabajar la imaginación.
La consecuencia de lo anterior, según la ciencia, es que las personas cada vez presentan más dificultades para retener conocimiento. El uso ilimitado del celular y otras pantallas impulsan la pereza a la hora de pensar. Muchas herramientas tecnológicas solucionan problemas sencillamente, lo cual hace que las personas dejen de memorizar numeros de telefono, direcciones, tareas y fechas.
Límites necesarios: ¿cuántas son las horas diarias recomendadas por la ciencia para utilizar el celular?
La ciencia recomienda utilizar diariamente el teléfono no más de 120 minutos, es decir, 2 horas. Las personas adultas pasan entre 9 y 4 horas del día conectadas a sus celulares, más aún si utilizan el dispositivo para trabajar. Sobrepasar los límites puede desencadenar en episodios de ansiedad, falta de concentración, estrés y malestar.
Además, utilizar muchas horas el celular altera la realidad y produce problemas de dependencia a las pantallas y urgencia por estar dentro del mundo virtual. Este trastorno se conoce como nomofobia, que se define como el miedo a estar sin el celular.
Las personas que viven bajo estos efectos pueden tener problemas a la hora de conciliar el sueño, están irritables, angustiados y tensos sin explicación aparente.
Lo recomendable es utilizar herramientas digitales para regular el uso del celular, sobre todo de las redes sociales. También, es importante planificar actividades sin pantalla, al aire libre y evitar utilizar el celular al interactuar con otras personas. De esta manera, el impacto cerebral será menor.





