La jardinería es una actividad de hogar muy entretenida y con enormes beneficios. Cultivar tus propias especies verdes en el jardín es muy bueno para conectar con la naturaleza y llenar los ambientes de vida vegetal, aire puro y buenas energías.
Secretos de jardinería: ¿cómo puedo frenar la pudrición de las raíces de mis plantas del hogar?
Cuando notas que las raíces de tus plantas están más blandas ,húmedas y débiles lo mejor es tomar medidas de inmediato y recurrir a un truco de jardinería
Las plantas son seres vivos con necesidades al igual que los animales y los seres humanos. Por lo tanto, antes de elegir la planta que vas a colocar en tu casa o jardín, siempre deberías ver algunos tutoriales de jardinería para conocer bien la especie.
También es importante conseguir los nutrientes necesarios, la maceta correcta y buscar un lugar en el hogar que cumpla con las especificaciones de la planta. Hoy te voy a explicar qué deberías hacer cuando las raíces de tu planta se están pudriendo poco a poco y quieres salvar la especie.
Jardinería en el hogar: por qué se pudren las raíces de mis plantas y como evitarlo
Las raíces de las plantas se pudren por dos motivos básicos: exceso de humedad acompañado de un mal drenaje. Es importante prevenir antes que curar y chequear con frecuencia el estado del sustrato, las raíces, los orificios de la maceta y controlar la cantidad de riego.
Cuando las raíces de las plantas comienzan a pudrirse lo vas a notar primero en las hojas y tallos. El exceso de humedad generado por un mal riego, primero tiñe las hojas de amarillo y ablanda los tallos poco a poco hasta ocasionar la caída repentina. Además, las raíces tienen mal olor y se tornan de un color marrón intenso.
Paso a paso: cómo recuperar una planta con las raíces podridas
Si esto ya está pasando en las plantas de tu hogar no te preocupes. Expertos en jardinería recomiendan detener el riego por unos días apenas detectes las señales de putrefacción.
Si las hojas siguen empeorando, vas a tener que retirar la planta de la maceta y dejar que el sustrato se seque a temperatura templada, al igual que las raíces.
Retira todo el sustrato viejo y mojado y revisa bien las raíces. Si encuentras ramificaciones blandas, malolientes y marrones, quítalas con una tijera de jardinería. Deja solo las raíces sanas de las plantas y coloca un sustrato nuevo, húmedo pero no mojado.
No olvides revisar la maceta, secarla bien y comprobar que los orificios filtran bien. De esta manera puedes recuperar tus plantas en mal estado y tomar medidas de prevención y jardinería para evitar que el problema se repita, como colocar perlitas de minerales y reducir el riego de la especie.







