"Cerramos el 2020 con números críticos. De acuerdo con las cifras del Observatorio Mumalá, tuvimos 329 muertes violentas de las cuales 270 fueron femicidios, y otras son causas de investigación o de enfrentamientos urbanos", expresó Romina Zapata, especialista en violencia de género.

Zapata dijo a Canal 7 de Mendoza que Mendoza representa el 0,8% de los casos de femicidios y transfemicidios del país. Además, sostuvo que en los primeros 14 días de este 2021 ya se registraron 7 femicidios, lo que confirma que es muy alta la violencia contra las mujeres en Argentina.

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“Lo vamos contabilizando a partir que los casos toman estado público ya que hay muchos casos donde no hay denuncia o no se encontró un cuerpo entonces las denuncias son por búsqueda o averiguación de paradero. Hay otros casos que se conocen mucho tiempo después de haber sucedido”, indicó la especialista en violencia de género.

Agregó que “en 2020 tuvimos 278 intentos de femicidio, no llegaron a la muerte pero estuvieron muy cerca, por lo que este número podría duplicarse fácilmente en función del comportamiento de los varones que ejercen la violencia”.

Durante el aislamiento por la pandemia de coronavirus se registró un incremento de violencia sexual hacia mujeres, y de todas las violencias que transcurren en los ámbitos domésticos, el lugar de mayor letalidad para las mujeres que atraviesan estas situaciones, ya que por lo general los agresores son sus parejas o ex parejas.

“Posiblemente cuando termine la pandemia haya un incremento de pedido de ayuda. Muchas mujeres que hoy conviven con sus agresores, al no poder salir a buscar trabajo, a pedir ayuda, a consultar un organismo, o a la casa de un familiar, el contexto de encierro lo que hace es incrementar todas las prácticas de control”, dijo Zapata.

La especialista explicó: “Estamos hablando de una práctica cultural. No son hechos aislados, no los comete un varón porque está enfermo o porque está loco, sino son parte de las conductas culturales naturalizadas, normalizadas, cotidianas. Vemos que cuando sucede un hecho de estos se cuestiona a la víctima, qué hacía, con quién hablaba, cómo se vestía, con quién se escribía, dónde iba, si tenía o no pareja. Se cuestiona a la familia de la víctima, y todavía como sociedad no logramos correr el eje de la crítica hacia las masculinidades que necesitan ejercer la fuerza, violar, asesinar, torturar para reivindicarse como tales”.

Por otra parte, Zapata señaló que la Ley Micaela “se implementa en Mendoza desde el 2020. Se está capacitando a la Administración Pública provincial, a docentes, a Salud, a Seguridad, y Deportes va a iniciar este año”.

“La capacitación es amplia, busca que la mayor cantidad de personas puedan participar, en especial que trabajan en el Estado, que es lo que establece la Ley, pero es muy reciente. La Ley está desde el 2019 y estamos enfrentándonos a una problemática que tiene miles de años. La capacitación es un paso fundamental para generar conciencia, sensibilidad, sobre todo para detectar alertas y saber cómo asistir a una víctima”.

Además, el jueves fue un día histórico al promulgarse ley la interrupción voluntaria del embarazo. Ante esto, Romina Zapata dijo: “Ahora tenemos que trabajar fuertemente en la reglamentación e implementación de la ley, pero no deja de ser un momento histórico porque todas las situaciones durante siglos que tuvieron que ver con la tutela de los procesos reproductivos de las mujeres, hoy tiene una bisagra, donde se pretende que cada persona tenga autonomía sobre sus procesos reproductivos”.