El agua de arroz es uno de los elementos más utilizados en el mundo de lo casero. Si bien es reconocida con grandes beneficios para la piel y el cabello, este líquido es también un tesoro para las plantas del jardín, por lo que muchos recomiendan rociar los distintos ejemplares con el mismo.
El agua de arroz es un fertilizante natural y económico, fácil de preparar y usar, y no presenta riesgos para el medio ambiente ni para las plantas.
Por qué se recomienda rociar las plantas del jardín con agua de arroz
Inicialmente, tienes que saber que el agua de arroz contiene nutrientes como fósforo, potasio, calcio, hierro, zinc y vitaminas, que son fundamentales para el desarrollo de las plantas.
Justamente, estos nutrientes hacen que las plantas crezcan más rápido y se desarrollen más favorablemente, desarrollando raíces y mejorando la floración y producción de frutos.
El agua de arroz puede ayudar a mejorar la estructura del suelo y su capacidad para retener agua y nutrientes, lo que beneficia a las plantas. Además, los ejemplares se vuelven más resistentes a plagas y enfermedades gracias al fortalecimiento de las raíces.
Cómo usar el agua de arroz en las plantas del jardín
Se recomienda usar el agua de arroz para regar las plantas una vez cada 10 días, y no guardarla por más de 48 horas. Cada planta es diferente, por lo que es importante observar cómo responden al agua de arroz y ajustar la frecuencia en el caso de ser necesario. En concreto, las formas de uso pueden ser las siguientes:
- Riego: usar el agua de arroz directamente como agua de riego.
- Rociado foliar: puedes rociar las hojas de las plantas con agua de arroz para una absorción más rápida de nutrientes.
- Abono casero: puedes usar el agua de arroz como abono casero, combinándola con otros ingredientes o utilizándola sola.






