Las autoridades de Queensland, Australia, confirmaron la resolución exitosa de un caso de robo que afectó al Museo de Arte y Arqueología Abbey. En menos de veinticuatro tras el incidente, los agentes localizaron las piezas sustraídas y detuvieron al presunto autor de los hechos. El botín recuperado incluye elementos de gran valor histórico, como una figura de gato de madera con 2.600 años de antigüedad y una máscara funeraria, entre otros objetos que forman parte de la colección de arqueología del centro cultural.
El suceso ocurrió durante la madrugada del 13 de febrero, cuando un individuo rompió una de las ventanas del edificio para acceder al interior. Según los reportes oficiales, el valor de los artículos de Egipto tomados de las vitrinas supera los 100.000 dólares. No obstante, los encargados de la institución señalaron que el daño físico a las piezas resulta irreparable en términos culturales, ya que la exposición a condiciones climáticas adversas y el manejo brusco ponen en riesgo su integridad estructural.
El sospechoso del robo y su insólita justificación
La captura de Miguel Simon Mungarrieta Monsalve, de 52 años, tuvo lugar en Russell Island. Los fiscales detallaron durante la audiencia judicial que el acusado pretendía devolver los objetos a lo que él consideraba su lugar de origen. La magistrada a cargo del caso calificó las intenciones del hombre como extrañas y comparó la situación con escenas de una comedia televisiva. Al momento de la detención, el sujeto cargaba con una estatuilla de madera perteneciente a la Dinastía 26.
El resto de los tesoros de la antigua civilización de Egipto aparecieron poco después dentro de una camioneta tipo camper. El vehículo estaba estacionado en una terminal de ferris cercana al museo, donde los investigadores hallaron un collar de 3.300 años de antigüedad y otros ornamentos ceremoniales. A pesar de la recuperación, los expertos deben evaluar el estado de conservación de cada pieza antes de permitir su regreso a las vitrinas de exhibición pública.
Daños a las piezas de arqueología y consecuencias legales
El personal del centro lamentó profundamente el trato violento que sufrieron los artefactos durante el robo. Michael Strong, curador de la entidad, mencionó que las piezas permanecían habitualmente en vitrinas con control de temperatura para garantizar su supervivencia. El traslado sin precauciones y la rotura de los cristales provocaron daños severos en varios ushabtis, que son pequeñas figuras funerarias que representaban a los sirvientes en el más allá.
Estos objetos de arqueología cumplían una función educativa fundamental, ya que los estudiantes de la zona los utilizaban para aprender sobre el mundo antiguo mediante programas prácticos. Lamentablemente, algunas de estas figuras sufrieron roturas totales que impiden su restauración. El detenido enfrenta ahora cargos por robo con fuerza y daños premeditados, permaneciendo bajo custodia policial sin derecho a fianza mientras avanza el proceso judicial.






