Aunque al principio se creía que eran niños, se comprobó que el "Homo floresiensis" eran antiguos primos evolutivos de los humanos. Estos representan un linaje único que vivió durante una época en la que múltiples especies humanas. Te contamos sobre estos esqueletos particulares.
Los restos humanos que reescriben la evolución humana: "hobbits" de un linaje desconocido
Según Arqueo Times conocidos como "hobbits" fueron encontradas en la isla de Flores, en Indonesia, en 2003. Este hallazgo se realizó en la cueva de Liang Bua, donde los arqueólogos encontraron los restos de un grupo de seres humanos de estatura muy baja, de aproximadamente 1 metro de altura. Al analizar sus características físicas y su ADN, se concluyó que no pertenecían a ninguna especie humana conocida hasta ese momento, lo que generó un gran debate en la comunidad científica sobre la evolución humana.
Según el esqueleto, el individuo medía cerca de un metro de alto y habría pesado alrededor de 15 kilos. Un antiguo informe geológico los ubicó en una capa de roca de hace 18 000 años, mucho después de que los humanos modernos emergieran hace unos 300.000 años en la antigua África. En 2024 se comprobó un hecho crucial sobre estas momias.
¿Cómo evolucionó el estudio de estas momias?
Esto comprueba que los humanos de Flores representan un linaje humano temprano que de alguna manera llegó a Indonesia. Las exploraciones recientes en una cueva de Indonesia sacaron a la luz más restos de Homo floresiensis, conocidos popularmente como las "momias hobbit". Para el año 2015, los arqueólogos habían identificado restos pertenecientes al menos a 15 individuos. Según las dataciones por radiocarbono, estas momias vivieron en la cueva de Liang Bua hace entre 60.000 y 100.000 años.
Lo más sorprendente es que herramientas halladas en un yacimiento cercano indican que humanos primitivos ya habitaban la isla hace más de un millón de años. Un estudio reciente, publicado en agosto de 2024, refuerza la teoría al sugerir que estos "hobbits" vivieron en la isla de Flores hace aproximadamente 700.000 años, desafiando las ideas tradicionales sobre la evolución humana.






