El rastrillo es una herramienta que sirve para recoger hierba, paja, tierra, etc. Sin embargo, a medida que pasan los años y del uso que le vamos dando, el mismo pierde fuerza, sus dientes se tuercen y terminamos tirándolo a la basura.
Si tienes un rastrillo viejo y abandonado por ahí, a continuación te enseñaremos cómo reciclarlo para convertirlo en un hermoso objeto de decoración para tu cocina, el baño o el espacio de la casa que prefieras.
¿Cómo reciclar un rastrillo viejo?
Materiales
- Rastrillo viejo
- Clavos
- Pintura acrílica o en aerosol (opcional)
Lo primero que debes hacer es separar el rastrillo de su palo. A continuación te aconsejamos limpiar el rastrillo primero con un trapo seco y luego con uno húmedo. La idea es que retires todo resto de polvo, tierra o suciedad.
A continuación puedes pintar el rastrillo con pintura a la tiza (la cual seca súper rápido y deja un acabado prolijo) o con pintura en aerosol. Este paso es opcional, ya que también puedes dejarlo al natural. Si el rastrillo está muy oxidado, te aconsejamos lijarlo un poco y colocarle algún protector para que no se vuelva a oxidar.
El próximo paso será buscarle un sitio donde ubicarlo, te aconsejamos que sea en una pared o detrás de una puerta. En cada uno de sus dientes puedes colgar diversos elementos y objetos como copas, utensilios de cocina, collares, pulseras, repasadores, camperas, bolsos y carteras, plantas, etc.
Otra gran opción es colocarle en los dientes algún elemento a modo de tope para evitar que alguien se clave los dientes del rastrillo. Puedes usar bolitas de madera, o hacerle unos topes con porcelana o arcilla.
Si lo deseas también puedes añadirle otros detalles como adornos o elementos de decoración para darle un toque más original. Lo importante es que dejes volar tu imaginación y que conviertas tu viejo rastrillo en un elemento de decoración.






