Una receta fácil de hacer y sin exceso de azúcar es la de las galletas de avena, que además se pueden combinar con distintos ingredientes como chocolate, frutas o frutos secos.
Las galletas de avena son ideales para niños y adultos porque son rapidísimas de hacer y saludables.
Las galletas de avena caseras pueden llevar manzana y nueces o arándanos y son ideales para acompañar un vaso de leche o un yogur.
Ingredientes
- 1 huevo grande.
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100 gramos de copos de avena.
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50 gramos de manteca.
50 gr de harina (de trigo o de avena).
40 gramos de azúcar.
Media cucharadita de levadura o polvo de hornear.
Un cuarto cucharadita de sal.
Media cucharadita de postre de canela (opcional).
Procedimiento
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Cortar la manteca en trozos grandes, ponerla en un bol para microondas y derretirla en unos segundos. Sacarla cuando esté líquida
Mezclar con la avena.
En otro bol romper el huevo, agregar el azúcar y la sal y mezclar hasta que el aspecto sea homogéneo. No es necesario batir y es el momento de poner la canela si te gusta.
Poner encima del bol un colador y echar la harina y la levadura sin grumos ni apelmazamientos (tamizar)
Mezclar bien todos.
Añadir a este bol la avena mezclada con la manteca.
Mezclar todo hasta obtener la masa para las galletas.
Tapar el bol con papel film y guardarlo unos 15 minutos en la heladera para que la masa esté más compacta y así poder darle forma a las galletas de avena.
Calentar el horno a 180ºC con calor arriba y abajo.
Cortar trozos de masa con una cuchara y dejar las porciones de galletas de avena separadas unas de otras sobre papel vegetal.
Darle forma a las galletas de avena con una cuchara.
Recortar un cuadrado de papel vegetal, ponerlo encima de cada bolita y aplastar con la mano (si salen finitas quedan más crocantes y es más difícil que se peguen)
Poner el papel sobre una rejilla de horno y hornear las galletas de avena durante 10 minutos, hasta que se vean doradas.
Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla para que no se humedezcan y queden crujientes.





