Tener un naranjo en casa y ver que crece sano, pero produce frutos verdes es una situación más común de lo que parece. Aunque sus hojas estén verdes y su copa frondosa, la ausencia de naranjas del color que corresponde puede ser una señal de alarma.
El árbol de naranjo es uno de los frutales más comunes en patios y jardines, pero también uno de los primeros en mostrar signos visibles cuando algo no está bien. Entre las señales más frecuentes está el fruto verde. Pues muchas personas que tienen un naranjo se alarman cuando ven el piso lleno de pequeñas naranjas verdes. Pero, lejos de ser solo “una mala señal”, este fenómeno revela cómo el árbol se protege, se equilibra y se prepara para dar mejores frutos.
Qué significa que el naranjo tire frutos verdes
Los cítricos, al igual que otros muchos frutales, producen muchas flores, aunque se identifican distintas caídas de flores y frutos en el tiempo. Entre ellos, la caída previa a la antesis, la caída de flores durante y/o después a la antesis, que determina el cuajado inicial, y caída fisiológica de frutos.
Cuando el naranjo tira frutos verdes, está haciendo un ajuste natural. El árbol “evalúa” cuánta energía tiene, es decir, en cuando a agua, nutrientes, reservas y decide conservar solo los frutos que realmente puede llevar a término. Los agrónomos llaman a esto raleo natural (o “caída fisiológica”). Es la forma que tiene el naranjo de evitar agotarse y producir muchos frutos pero pequeños, ácidos o deformes.
Lo cierto es que hay momentos del año en los que la caída es esperable. Por lo general suele ser poco después de la floración, donde el árbol descarta los frutos que no se polinizaron bien.
Al inicio del verano, ya que ajusta la carga de frutos para sobrevivir al calor y a la demanda de agua y tras brotes vigorosos porque prioriza crecer raíces y ramas antes que sostener demasiados frutos. En este sentido, mientras el árbol siga verde, con hojas firmes y frutos restantes sanos, no es un problema.
Cómo ayudar al naranjo a sostener más frutos sin forzarlo
- Es necesario mantener las hojas, corteza o pasto seco para conservar humedad. Evitar riegos superficiales, es mejor pocos, pero profundos.
- Enmendar el suelo cada año con compost.
- Podar en invierno para equilibrar copa y entrada de luz.
- Favorecer polinizadores, flores cercanas, cero, pesticidas fuertes.
- No fertilizar en pleno calor o sequía extrema.






