Muchas veces nuestras plantas comienzan a manifestar síntomas o señales de que algo no está bien. Esto se refleja en el aspecto de las hojas, tallos y raíces. Los indicadores naturales de malestar pueden deberse a un inadecuado tratamiento de la planta, como falta o exceso de agua, poca o mucha luz o un sustrato sin nutrientes.
Continúa leyendo para descubrir por qué tu planta de potus muchas veces tiene las hojas caídas y tristes, una clara señal para actuar y proteger la planta que da vida a tu hogar.
Características principales del potus, la planta de interior que se adapta a tu hogar
El potus es una planta de interior de hojas verdes relativamente grandes y de color verde. Existen variedades de potus con distintas pigmentaciones, pueden tener las hojas de un verde uniforme, o bien pequeñas manchas blancas. El color de sus hojas se debe a la capacidad de absorber luz y a su cantidad de clorofila.
El potus es una planta que se adapta a casi cualquier espacio, ambiente, hogar y habitación, aunque con sus preferencias y requerimientos específicos. Además, esta planta es de fácil reproducción: solo basta un esqueje o brazo de potus para obtener una planta nueva meses después.
Esta planta necesita riego frecuente pero no abundante. En los meses de más frío lo mejor es regarla una vez por semana o cuando el sustrato esté seco (puedes introducir un dedo en la tierra y comprobarlo), además, es importante que la luz solar esté filtrada por una ventana para no quemar las hojas.
La planta de potus ama la humedad en sus hojas. Puedes colocarla en un ambiente húmedo, como el baño o espolvorear agua cada tanto. Cuando un potus está triste, puede deberse a factores ambientales del propio hogar o a un error de su cuidador.
Te explico por qué tu planta de potus tiene las hojas caídas
Una planta con hojas tristes es una planta estresada, que no se adapta al lugar del hogar donde está o que recibe poco riego. Cuando esto sucede, es probable que tu planta haya pasado frío en algún momento, o bien le falta agua. Puedes cambiarla de lugar y medir mejor la frecuencia de riego.
Esto también sucede cuando la planta experimenta cambios bruscos de humedad o temperatura. Procura mantenerla siempre en un espacio fijo, para que se adapte y acostumbre. Limpia las hojas, realiza un control de plagas mensual y consulta a un jardinero experto en el caso de que tu planta no mejore.





