Es normal que al remover la tierra de una maceta, o al regar en el jardín notemos que hay varios caracoles. Algunos los odian, otros los aman, pero lo cierto es que le pueden brindar muchos beneficios a las plantas.
¿Qué beneficios le brindan los caracoles a las plantas?
Aunque no lo creas, los caracoles son "controladores naturales", ya que consumen babosas y bichos que pueden dañar la salud y apariencia de las plantas. También consumen hojas secas y muertas, restos de vegetales, materia orgánica en descomposición, etc.
Además de descomponer materia orgánica, los caracoles también contribuyen a la aireación del suelo a través de su movimiento de traslación.
Cuando el caracol se desplaza y se mueve por la tierra, crea pequeños túneles y espacios que permiten la entrada de aire y agua, mejorando la estructura del suelo y promoviendo el crecimiento saludable de las plantas.
También debes saber que los caracoles son sensibles a cambios en su entorno, como por ejemplo todo lo relacionado a la calidad del suelo y del agua, así como la presencia de contaminantes.
Si percibes que tu jardín o las macetas de tu balcón ya no tienen caracoles, entonces debes saber que esto podría estar adviertiendo problemas ambientales que requieren atención, así como bioindicadores naturales.
¿Cómo utilizar la baba del caracol?
Si tienes muchos caracoles en tu jardín, puedes aprovechar su baba para crear ungüentos. El sitio web National Geographic asegura que la baba se caracol es ideal para frotar sobre las verrugas.
"Los antiguos griegos utilizaban la baba de caracol sobre la piel para combatir inflamaciones tópicas. En la década de 1980, los criadores de caracoles chilenos observaron que la manipulación de caracoles para el mercado alimentario francés les dejaba las manos más suaves y los cortes se curaban más rápido. Esto lanzó la popularidad de la baba de caracol en Sudamérica", aseguran desde National Geographic.





