La gran mayoría está acostumbrada a desayunar y tomar la merienda o media tarde. En ambos casos, casi siempre hay una infusión de por medio. Sea café, mate o té. Lo que en realidad importa en este caso, es si se consume con azúcar o edulcorante y qué opción es mejor o al menos es considerada más sana.
Algunos toman mate dulce, otros con edulcorante, otros amargo como el café, otros también lo endulzan. Así que si eres uno de esos, te contamos cuál es la mejor opción que contribuye a una alimentación saludable.
Qué es mejor: consumir el azúcar o el edulcorante
Si bien ambas opciones suelen usarse para lo mismo, estos dos tipos de endulzantes presentan características distintas. Cierto es que hace algunas décadas que la sociedad global se enfrenta a serios problemas de salud tales como la obesidad, la diabetes, problemas coronarios, etc. Y es por eso que aparecieron los edulcorantes, el azúcar era uno de los problemas.
El edulcorante apareció como una salvación para cuidarse y comer lo que uno quiere realmente sin engordar o sufrir enfermedades, pero la ilusión iba a durar poco, porque la comida no es sólo calorías.
El azúcar es sacarosa, formada por una molécula de glucosa y una de fructosa. El 73% del azúcar del mundo se obtiene a partir de la caña de azúcar y el 23% restante, de la remolacha. El problema es que son lo que se conoce como calorías vacías, pues no aportan minerales, vitaminas o ningún tipo de nutriente valioso para la salud. De esta forma, se creía que el edulcorante podía ser mejor.
La respuesta es que no tanto. Cuando hablamos de edulcorantes, nos referimos a las sustancias que sirven como sustitutos del azúcar. El tema es que la mayoría son producidos artificialmente, menos la estevia.
Entonces, ¿es mejor consumir azúcar o edulcorante? La respuesta no es tan simple. Es verdad que reemplazar azúcar por edulcorantes puede ayudar a reducir la ingesta calórica en la dieta y mantener un peso corporal saludable, lo que disminuye el riesgo de padecer problemas coronarios y diabetes.
La realidad es que algunos de los endulzantes son seguros para el consumo, siempre en cantidades moderadas. Es decir, no es más sano ni el azúcar ni el edulcorante, sino que, lo son siempre y cuando la clave sea la moderación.






