Abigail Milagros Jiménez, la niña de 12 años con cáncer a la que le negaron el ingreso por auto a Santiago del Estero y su padre tuvo que cargarla por 5 kilómetros, está en tratamiento por un raro cáncer llamado Sarcoma de Ewing, por el que ya tuvo un trasplante de fémur a los 6 años, y que ahora reapareció en el tejido blando de una de sus piernas.
El sarcoma de Ewing suele comenzar en los huesos de la pierna y en la pelvis, pero puede ocurrir en cualquier hueso. Con menos frecuencia, comienza en los tejidos blandos del pecho, el abdomen, las extremidades u otros lugares.
El sarcoma de Ewing es más común en niños y adolescentes, pero puede ocurrir a cualquier edad.
El sarcoma de Ewing/tumor neuroectodérmico primitivo es raro y pertenece a la familia de los tumores de células pequeñas, redondas y azules; afecta a hombres y mujeres con una relación de 1.5:1 y con pico de incidencia entre los 10 y los 20 años de edad.
Los grandes avances en el tratamiento del sarcoma de Ewing han ayudado a mejorar las perspectivas de las personas con este cáncer, aunque una vez finalizado el tratamiento, se recomienda el control de por vida para observar posibles efectos tardíos de la quimioterapia y la radiación intensas.
Sarcoma de Ewing
Síntomas
- Dolor, hinchazón y sensibilidad cerca del área afectada
- Dolor de huesos
- Cansancio sin causa aparente
- Fiebre sin causa conocida
- Pérdida de peso sin motivo
Cuándo consultar a un médico
Cuando alguien experimenta cualquier signo o síntoma persistente.
¿Cómo se diagnostica?
Para diagnosticar el sarcoma de Ewing se llevan a cabo diferentes pruebas con un equipo multidisciplinar experto.
- Radiografía simple en 2 proyecciones: Es la prueba inicial para todo tumor óseo
- Resonancia Magnética: Para ver la extensión del tumor en el hueso y hacia las partes blandas
- Biopsia:Fundamental para el diagnóstico histológico. Se debe realizar en un centro experto en tratamiento de sarcomas
- Tomografía Computada: Establecido el diagnósticopermite valorar si hay diseminación a otros órganos. Se complementa normalmente también con PET-TC y Gammagrafía Ósea.
Tratamiento
Para tratar el sarcoma de Ewing es fundamental reducir el tumor primario y prevenir o bien eliminar metástasis con quimioterapia.
Tras finalizar las sesiones de quimioterapia, la mayoría de ocasiones optamos por cirugía, aunque en algunas podemos optar por radioterapia. Tras la cirugía se vuelve a administrar a quimioterapia.
Cuando nos encontramos con sarcomas de Ewing que no presentan metástasis, tan solo con quimioterapia y cirugía logramos altas tasas de curación.
Causas
No está claro que causa el sarcoma de Ewing. Los médicos saben que comienza cuando una célula desarrolla cambios en su ADN.
El ADN de una célula contiene las instrucciones que le dicen a una célula qué hacer. Los cambios le dicen a la célula que se multiplique rápidamente y que siga viviendo cuando las células sanas normalmente morirían.
El resultado es una masa (tumor) de células anormales que puede invadir y destruir el tejido corporal sano. Las células anormales pueden desprenderse y propagarse (hacer metástasis) por todo el cuerpo.
En el sarcoma de Ewing, los cambios en el ADN afectan más a menudo a un gen llamado EWSR1. Si el médico sospecha que alguien padece un sarcoma de Ewing, las células cancerosas pueden ser examinadas para buscar cambios en este gen.
Factores de riesgo
Generalmente se desarrolla en la pubertad, cuando los huesos están creciendo rápidamente, pero el sarcoma de Ewing puede aparecer a cualquier edad y curiosamente se considera que es más probable que se presente en personas de ascendencia europea y menos en ascendencia africana y asiática.
En raras ocasiones, el sarcoma de Ewing ocurre en adultos.
Complicaciones
El sarcoma de Ewing puede propagarse desde donde comenzó a otras zonas, lo que dificulta el tratamiento y la recuperación. Se propaga con mayor frecuencia a los pulmones y a otros huesos.
Al momento del diagnóstico, la metástasis se observa en aproximadamente un tercio de los niños con este tipo de sarcoma.
Los tratamientos intensivos necesarios para controlar el sarcoma de Ewing pueden causar efectos secundarios a corto como a largo plazo. Los médicos deben ayudar a controlar esos efectos secundarios durante el tratamiento y controlarlos en los años posteriores al tratamiento.





