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Primera Comunión 2020: entre postergación y virtualidad

Hasta la celebración de la Primera Comunión fue afectada por la pandemia. Unas parroquias optaron por postergarlas y otras la dieron en forma individual

Con la llegada de la pandemia por el coronavirus y la consecuente cuarentena decretada en marzo de este año, al igual que otras actividades, como las económicas o sociales, las espirituales también se vieron totalmente afectadas en sus liturgias. En cuanto a una tradición de esta época del año, cuando la Iglesia Católica celebra la primera comunión de los niños, este sacramento sufrió variantes importantes, y algunas parroquias las postergaron por este año, y otras se adaptaron a los protocolos vigentes.

La Primera Comunión es uno de los sacramentos que exige la Iglesia Católica para sus seguidores, junto al bautismo, la confirmación, el matrimonio y la extremaunción. La comunión, a diferencia del bautismo, el que se da en forma inconsulta (a los bebés), es para cuando el niño, ya con uso de razón, acepta formar parte de la Iglesia, estableciendo así la unión con la comunidad, lo que iniciaron sus padres al bautizarlo.

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Algunas parroquias decidieron dar la catequesis, que prepara a los chicos de una edad promedio de 9 años para el sacramento de la comunión, en forma virtual usando plataformas similares a las utilizadas por las escuelas. Otras, si bien impartieron la catequesis, decidieron postergar la celebración del ritual de la Primera Comunión, mientras otras lo hicieron con la modalidad que se ha impuesto para las misas: con números reducidos y medidas de higiene y distanciamiento social.

Un ejemplo de esta última modalidad es la de la parroquia de Nuestra Señora de Lourdes, en la Sexta Sección. Aquí se le dio la instrucción necesaria -catequesis- vía online, durante este año (son dos años), al igual que se daba la misa dominical de las 11 (Facebook Live). Ya preparados, los chicos tomaron la comunión (luego del sacramento de la reconciliación) y comulgaron (toman la ostia por primera vez) en los últimos días de septiembre y primeros de octubre, de a uno por día, durante la semana. Para la celebración sólo podían ingresar el niño, algunos familiares y un fotógrafo, para que, junto al cura párroco y sus ayudantes no superaran las 10 personas en la iglesias (el número permitido en ese momento).

Al igual que otras comunidades religiosas católicas del país, la capilla de la Inmaculada Concepción, del Barrio Sanidad, de Capital, si bien impartió el catecismo online, decidió que la celebración del sacramento sea en forma presencial y suspendieron hasta el año próximo las comuniones. "Vamos a ver si el año que viene se vuelve en las escuelas a las clases presenciales, entonces haremos en junio o julio la celebración de las comuniones", dijo Raúl Gurrito, colaborador y catequista de esa comunidad.

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Por su parte, el padre Hugo Barás, de la parroquia Nuestra Señora de los Dolores, de la calle Roque Sáenz Peña de la Sexta Sección, informó: "Nosotros creemos que las vamos a hacer a la comuniones entre enero y febrero. Las celebraciones las vamos a hacer de entre cinco o diez niños, y las familias quedarán afuera, o entrarán hasta que se complete el cupo de 30. Los chicos se han estado preparando por fichas, también por Whatsapp y Meeting", detalló el cura, que agregó: "Nosotros empezamos la catequesis familiar después de Semana Santa, una vez que reajustamos junto con la escuela (Instituto Nadino) el caos que se armó cuando decretaron la cuarentena", finalizó.