Lo dice una experta

Presta atención: el error que todos cometen al irse de viaje con su perro

A la hora de irse de vacaciones con su perro, muchos de los dueños cometen diferentes errores que pueden alterar el estado de la mascota

Planificar las vacaciones ideales suele incluir a los miembros de cuatro patas de la familia. Sin embargo, lo que empieza como una aventura soñada puede transformarse en una situación de estrés tanto para el dueño como para el animal si no se toman las precauciones adecuadas y sobre todo, si se comete un error muy común.

Según Patricia Paredes, Médica Veterinaria del equipo de Natural Life (M.P 7387), el éxito de un viaje con tu perro no depende del destino, sino de la preparación previa.

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El error más común al irte de viaje con tu perro

El principal error que cometen los propietarios es la improvisación. Muchos asumen que su perro o gato se adaptará automáticamente al traslado, ignorando que el animal no debe viajar suelto bajo ninguna circunstancia.

En el caso de los autos, el uso de arneses de seguridad, correas especiales o transportadoras rígidas es indispensable para garantizar la integridad de todos los pasajeros, incluida tu mascota.

Otro fallo frecuente es el manejo de la alimentación: alimentar a la perro justo antes de salir o cambiar su dieta habitual durante el trayecto puede derivar en malestares gástricos evitables.

vacaciones, perro

Ante el temor de que el animal sufra ansiedad, muchos dueños recurren a la sedación, lo cual es un grave error. La Dra. Paredes advierte que la sedación rutinaria puede provocar riesgos respiratorios y cardíacos, además de que la mascota puede evitar algo muy importante, como la regulación de su temperatura corporal.

Es vital monitorear el comportamiento del perro durante el viaje. El jadeo excesivo, la salivación abundante, los temblores o incluso el lamerse las patas de forma compulsiva son señales claras de que la mascota no la está pasando bien.

Consejos para un viaje seguro

  • Chequeo previo: realizar un control veterinario, tener vacunas al día y contar con certificado de buena salud.
  • Identificación: uso de chapita, microchip y un botiquín básico.
  • Atención a la raza: los animales braquicéfalos (cara achatada) requieren cuidados extremos con el calor y la respiración.
  • Llegada al destino: revisar que el nuevo entorno sea seguro y ofrecerle un espacio propio con su cama habitual para facilitar su aclimatación.

*Diario UNO no mantiene ninguna relación comercial con las marcas mencionadas en la nota.

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