Uno de los fenómenos más llamativos de los últimos días es el aumento en el número de buques que están “vinculados a China” ya sea indicando “propietario chino” o “tripulación china” para navegar por este punto estratégico sin ser atacados.
En medio de una grave escalada del conflicto en el Golfo Pérsico, la dinámica del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz ha cambiado de forma dramática. El estrecho, que normalmente ve más de 100 buques al día, ha visto cómo el comercio casi se paraliza por tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel, ataques a petroleros y advertencias de cierre por parte de Teherán.
China pone a prueba a Estados Unidos con buques en una región clave
Según datos de Lloyd’s List Intelligence, entre el 1 y el 8 de marzo de 2026, al menos seis buques con identidad declarada como vinculada a China cruzaron el Estrecho de Ormuz, representando alrededor del 10% del escaso tráfico marítimo registrado en ese período. Estos envíos, que incluyen graneleros tipo supramax, han usado mensajes AIS como “Chinese owner and crew” para señalar un vínculo con el mayor socio comercial de Irán.
Buques como el Sino Ocean y el KSL Hengyang han desafiado las condiciones adversas, transmitiendo esa identidad durante sus tránsitos. Otras fuentes internacionales también han reportado casos en los que las tripulaciones cambian sus señales de identificación para indicar que son de propiedad o tripulación china con la intención declarada de evitar ataques en una zona donde petroleros y mercantes han sido blanco de ataques recientes.
Beijing instó formalmente a todas las partes a garantizar el paso seguro por el estrecho, el llamado más directo de su principal socio económico para mantener el comercio abierto, según Bloomberg.
Este fenómeno no solo refleja una estrategia de autoprotección de las navieras, sino también un contexto geopolítico tensado. China mantiene relaciones relativamente neutrales con Irán y otras partes en conflicto, y es un comprador clave de petróleo del Golfo Pérsico. Algunos barcos, por tanto, parecen estar intentando “señalar” esa relación como una forma de disuasión ante ataques , una táctica que recuerda a acciones similares durante la crisis en el Mar Rojo el año pasado.





