La escasa nieve en alta montaña es preocupante, no sólo afecta y mucho al sector turístico, sino que además impacta en el futuro inmediato en el acopio y reserva de aguas naturales. La consecuencia directa que no nieve afectará en haya escasez de agua en el verano con todo lo que eso implica.
Rubén Villodas, Director de Gestión Hídrica de Irrigación, es palabra más que autorizada en este tema. "La situación ante el día de hoy es poco alentadora, las mediciones de nieve en alta montaña están muy por debajo de lo que tendríamos que tener para esta fecha y los pronósticos que tenemos para el mes que viene también es poco alentador. Esperemos que se equivoquen con el diagnóstico pero no hay muchas expectativas", comenzó diciendo el funcionario con respecto a la situación actual y los pronósticos.
Si bien año a año la esta situación se complica, el especialista en este tema también explicó cómo vienen las nevadas para este año. "Hasta la fecha estamos dentro de los años bajos, no es el peor, ha habido otros peores pero estamos por debajo de la mitad de lo que tendríamos que tener. Puede y ojalá pase que en los próximos 40, 45 días aumenten las nevadas pero lamentablemente no se esperan grandes nevadas y con seguridad no vamos a llegar ni mucho menos a un año medio, vamos a repetir un año seco o pobre", dijo sobre un panorama poco alentador al respecto.
Claro que Mendoza no está ajena al contexto mundial que afecta el cambio climático. Al respecto Villodas agregó: "El año pasado el grupo de meteorólogos hablan de una variabilidad climática dentro de lo esperable pero esto que está pasando es lo que se pronosticó que iba a pasar con el cambio climático para dentro de unos años. Es prácticamente irreversible, hay que adaptarse, no hay forma de cambiarlo, no podemos cambiar los cambios de la naturaleza, sí lo que hacemos es adaptarse; cambiar las formas de riego, las obras que hay que hacer el tipo de cultivo, etc".




