Es una constante, en cualquier ferretería de Argentina la escena se repite: "Dame dos bolsas de portland". Nadie dice "dame cemento hidráulico", y absolutamente nadie dice "conglomerante artificial". Se dice portland, así, en minúscula y sin más vueltas. Y a veces suena "porlan". Pero ese nombre tiene una historia, y empieza bastante lejos de la Argentina.
En 1824, el constructor inglés Joseph Aspdin, oriundo de Leeds, patentó junto a James Parker un nuevo material obtenido quemando caliza y arcilla a altas temperaturas. Al resultado (un polvo gris que mezclado con agua adquiría una dureza notable) lo llamaron Portland Cement, porque su color oscuro recordaba al de las rocas de la isla de Portland, una pequeña península sobre el Canal de la Mancha, en el condado de Dorset, famosa por su piedra caliza de alta calidad.
Está bueno destacar, además, que el nombre fue una interesante jugada de marketing: asociarse a Portland era asociarse a resistencia y prestigio en el mercado de la construcción inglesa.
Cemento o portland, esa es la cuestión (aunque son lo mismo)
El material tardó décadas en masificarse, pero cuando lo hizo, arrasó con todo. Llegó a la Argentina junto con la oleada de modernización de fines del siglo XIX, y en 1916 se fundó en la localidad bonaerense de San Martín la primera fábrica local: la Compañía Argentina de Cemento Portland. Los primeros despachos al mercado interno arrancaron en 1919, hace exactamente 107 años, con una vigencia notable.
Desde entonces, el nombre de marca se volvió genérico, como le pasó al nylon o al telgopor. El cemento era el portland, y así se quedó. Hoy la industria despacha más de 12 millones de toneladas anuales al mercado interno, según la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (AFCP). Y el apodo sigue tan vigente como las obras tradicionales de construcción.
Todos los días se aprende algo nuevo.
En pocas palabras
- Origen del nombre: el apodo "portland" para el cemento proviene del siglo XIX, acuñado por un constructor inglés.
- Historia en Argentina: el material llegó a fines del siglo XIX y la primera fábrica local se fundó en 1916.
- Uso extendido: el término "portland" se volvió genérico en Argentina, reemplazando a "cemento hidráulico" en el uso popular.






