Recientemente conversamos con la psicóloga Catalina Japaz sobre un fenómeno que se ha instalado en la actualidad: mantener conversaciones con la inteligencia artificial (IA). Muchas personas recurren a estos chats para pedir consejos, comentar sus vivencias personales o buscar orientación sobre problemas personales, en algunos casos usan estas herramientas como si se tratara de un espacio de consulta psicológica.
Por qué nos sentimos cómodos contando nuestros problemas a la inteligencia artificial
Muchas personas emplean ChatGPT, Gemini y otras herramientas de inteligencia artificial para desahogarse e incluso le piden consejos

¿Le pedís consejos personales a la inteligencia artificial? Imagen: Pexels.
Japaz señaló que la IA puede ser una herramienta útil para complementar un proceso terapéutico, ya que puede servir para registrar pensamientos o situaciones entre sesiones, o para reforzar conceptos previamente trabajados con el terapeuta. Sin embargo, remarcó que estos recursos no pueden reemplazar el trabajo de un profesional de la salud mental. Estas tecnologías no comprenden en profundidad la historia, las emociones y necesidades particulares de cada persona.
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"Me parece peligroso porque necesitamos de la interacción con el otro, de perder esa ansiedad social de exponernos a situaciones frente a otros", señaló. En ese sentido, explicó que muchas personas se sienten más cómodas expresándose en entornos donde perciben que nadie los va a juzgar o críticar.
Además, explicó que la IA puede exponer una crítica, pero no conoce la historia ni la identidad de quien interactúa con ella. El anonimato que brinda internet hace que muchas personas se sientan más cómodas a la hora de expresarse.
La IA te "entiende" siempre
Por otro lado, la psicóloga señaló que la inteligencia artificial ofrece una especie de empatía constante: "Frases como 'te entiendo', 'te comprendo', 'tenés razón', 'tiene sentido', siempre empieza así". Esa sensación de comprensión puede llevar a que los usuarios compartan cada vez más información personal.
No obstante, explicó que se trata de una "empatía engañosa". La IA no puede sentir emociones por lo que no puede tener empatía, pero sí puede simular a través del análisis de patrones lingüísticos y de comportamiento, lo que le permite dar respuestas que parecen comprensivas y de apoyo.
"Es peligroso, pero lo entiendo también. La gente busca esa conexión y si a veces no la encuentra con personas reales la encuentra por otro lado. Es algo fundamental... tener conexion con alguien, que alguien te entienda, o sentir empatía en algún lugar". A modo de reflexión, la psicóloga destacó la importancia de fortalecer los vínculos y salir a buscar una conexión real con otras personas.
Al mismo tiempo, mencionó que existen otras razones que explican por qué tantas personas recurren a estas herramientas digitales. Entre ellos, señaló las dificultades para acceder a tratamientos de salud, la saturación de algunos servicios o las malas experiencias que algunas personas tuvieron previamente con otros terapeutas.