Psicología

Por qué nos angustiamos en Navidad y Año Nuevo, según la psicología

Las fiestas de fin de año no siempre son una ocasión de felicidad y festejo. ¿Por qué algunas personas se angustian?

La época de las fiestas de fin de año puede traer sentimientos encontrados. Muchas personas adoran esta época, mientras que otras se angustian y lo pasan muy mal.

Es por este motivo que a continuación te explicaremos los motivos por los cuales las personas se angustian en Navidad y Año Nuevo, según la psicología.

¿Por qué las personas se angustian en Navidad y Año Nuevo?

Las fiestas de fin de año simbolizan un cierre de ciclo, y en muchas ocasiones en lugar de pensar en todo lo bueno que sucedió, pensamos en todo lo que nos salió mal, en aquello que podríamos haber cambiado o mejorado.

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Angustia en las fiestas de fin de año. 

Angustia en las fiestas de fin de año.

Esta situación nos predispone a ponernos tristes y melancólicos. El psicólogo e investigador de la Universidad San Sebastián, Álvaro Jiménez, asegura que los “sentimientos de insuficiencia o de desfase entre las propias expectativas ideales y lo que uno realmente siente que ha hecho”, lo que se asocia a la tristeza o a un estado más depresivo.

Por otro lado, durante las fiestas de fin de año podemos pensar en aquellos seres queridos que fallecieron, y esto también trae tristeza. También es inevitable no pensar en aquellos familiares que, por diversos motivos, se fueron a vivir a otro país, y no podrán pasar las fiestas con sus seres queridos.

Algunos aseguran que cuando el hogar cuenta con la presencia de niños, el ambiente es diferente, es más alegre. Sin embargo, cuando no hay niños en el hogar, las personas sienten soledad, no quieren celebrar y se vive un periodo de aislamiento.

Finalmente, el psicólogo Álvaro Jiménez asegura que las fiestas de fin de año también suponen situaciones de estrés y ansiedad.

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Tristeza en las fiestas de fin de año. 

Tristeza en las fiestas de fin de año.

"Las fiestas, sobre todo como Navidad, suponen demandas económicas importantes para algunas personas, demandas emocionales, lo que también pueden aumentar el estrés, especialmente, entre quienes pueden tener recursos más limitados o relaciones familiares más tensas", confesó el profesional.