El bicarbonato de sodio es uno de esos productos multiusos que no pueden faltar en casa. Se utiliza para limpiar, cocinar, desinfectar y hasta como tratamiento natural para el cuerpo. Pero una de sus aplicaciones desconocidas, es su uso dentro del calzado. Sí, colocar bicarbonato en los zapatos o zapatillas puede marcar la diferencia.
Por qué hay que poner bicarbonato en los zapatos o zapatillas y para qué sirve
Este sencillo truco con bicarbonato de sodio te puede ahorrar dinero, evitar molestias y ayudarte a mantener tus pies y zapatillas en perfectas condiciones
Las zapatillas son un calzado que nos acompañan día a día y el mismo uso hace que se desgasten, se ensucien y se llenen de olor. Y cuando eso sucede, es hora de probar el poder mágico del bicarbonato.
Para qué sirve poner bicarbonato en las zapatillas
El bicarbonato de sodio es un neutralizador natural de olores, capaz de absorber la humedad y combatir las bacterias que provocan mal olor en los pies.
Cuando lo colocas dentro de tus zapatos o zapatillas, actúa directamente sobre las causas del olor, absorbiendo el sudor y eliminando los hongos y bacterias que se acumulan con el uso diario.
Además de eliminar el olor, ayuda a mantener el calzado más seco, fresco y libre de humedad, lo cual es ideal para quienes practican deporte, usan el mismo calzado todo el día o sufren de sudoración excesiva en los pies.
Beneficios de usar bicarbonato en el calzado
Los beneficios son variados y algunos ya los mencionamos, aunque:
- Neutraliza los malos olores rápidamente
- Absorbe la humedad que favorece hongos y bacterias
- Es económico y no daña los materiales del calzado
- Prolonga la vida útil del zapato o zapatilla
- Puede prevenir infecciones por hongos (como el pie de atleta)
Hay varias formas simples de usarlo, si optas por aplicarlo directamente solo espolvorea una o dos cucharadas de bicarbonato de sodio dentro de cada zapato. Después distribuí bien el polvo agitando suavemente y dejalo actuar durante la noche. A la mañana siguiente, retíralo sacudiendo el calzado o aspirando el interior. Básicamente, es usarlo como si fuera talco.
Otra opción es poner el bicarbonato en una bolsita o calcetín limpio, atarlo bien para ponerlo dentro del zapato. Esto evita el contacto directo del polvo con la plantilla. Ideal para zapatillas deportivas.
También podés sumar unas gotas de aceite esencial de lavanda, árbol de té o eucalipto al bicarbonato para potenciar su efecto desodorante y darle un aroma fresco al calzado.
Lo ideal es aplicar el bicarbonato en tus zapatillas una o dos veces por semana si el uso del calzado es intenso, o después de una jornada larga, especialmente si hubo actividad física. También es útil hacerlo antes de guardar zapatos por mucho tiempo, para mantenerlos secos y sin olor.




