Un reciente estudio publicado en la revista Obsesity, evaluó el comportamiento de gemelos a lo largo de 36 años y mostró cuál es el valor de la genética en la predisposición a ganar kilos y a adelgazar. Asimismo, los investigadores revelaron cómo influye el entorno y el estilo de vida.
Las personas pueden ser resistentes o susceptibles al aumento de peso y esto puede proporcionar nuevos conocimientos sobre los desencadenantes y la consecuencias de la obesidad, según los expertos.
►TE PUEDE INTERESAR: Dieta del limón: cómo adelgazar 3 kilos antes de Navidad
Las personas que tienen un mayor riesgo genético de obesidad, generalmente tienen un índice de masa corporal (IMC) más alto. Sin embargo, los investigadores revelaron un nuevo enfoque para descubrir por qué algunas personas son más susceptibles a aumentar de peso por razones no relacionadas a su predisposición genética.
Cómo influye la predisposición genética en el aumento de peso
Según el estudio longitudinal de los gemelos finlandeses con grandes diferencias de IMC, uno de ellos había adquirido un IMC que se desviaba de su IMC genéticamente informado.
Los autores del estudio investigaron las trayectorias del IMC a lo largo de 36 años en gemelos, cuyo IMC en la edad adulta joven estaba por debajo, dentro o por encima de su IMC genéticamente predicho.
De esa manera, observaron que la predicción inferior significa resiliencia contra el aumento de peso, mientras que la predicción superior indica susceptibilidad al aumento de peso antes de la inclusión en el estudio. Por lo tanto, el entorno y el estilo de vida impactan en el peso corporal.
Cómo impactan el entorno y el estilo de vida en el peso corporal
La genética, que en el caso de la obesidad no depende de un único gen, puede ser responsable de hasta el 70% del peso, la composición corporal y la distribución de la grasa.
Pero hay otros factores determinantes del peso corporal, como el estilo de vida: esto es, la alimentación, el ejercicio, la calidad del sueño y el estrés. También influyen las condiciones laborales y socioeconómicas.
►TE PUEDE INTERESAR: 5 alimentos que debés evitar en la cena para poder adelgazar
Por otro lado, las relaciones personales más allá de la familia de origen también son de importancia. Según un estudio de 2007, las probabilidades de tener obesidad aumentan si un cónyuge o amigo también la tiene.






