Estos eran parte del hábitat donde se refugiaban, alimentaban y reproducían los peces. En 2006, Australia decidió hacer exactamente lo contrario, volver a poner árboles muertos dentro del río.
Los árboles que caían a este río eran extraídos: hoy devuelven 4.450 y los peces volvieron a ocuparlos
El proyecto formó parte del programa The Living Murray, impulsado por la Murray-Darling Basin Authority. Entre 2007 y 2010 se incorporaron 4.450 grandes piezas de madera, la mayoría de más de una tonelada, en un tramo de aproximadamente 110 kilómetros del Murray, entre Lake Hume y Lake Mulwala. Los troncos procedían de árboles naturales recuperados durante la construcción de una gran carretera.
La razón era que tronco sumergido en el río no es simplemente madera bajo el agua. Puede crear zonas de menor corriente, refugios y superficies donde distintos organismos encuentran alimento o protección. Para especies nativas como el Murray cod, uno de los peces emblemáticos de Australia, esos lugares pueden ser especialmente importantes. La eliminación histórica de estos elementos había sido reconocida como uno de los factores relacionados con el deterioro del hábitat y la disminución de poblaciones de peces nativos.
Los árboles caídos vuelven al río y lo resutaran por completo
Pero esta vez los investigadores no quisieron quedarse con la idea de que “más árboles significa más peces”. Antes de la restauración comenzaron a recopilar datos y después siguieron las poblaciones durante siete años, comparando el tramo intervenido con sectores del río donde no se habían colocado troncos. Estudiaron especialmente al Murray cod y al golden perch, además de otras especies nativas.
En el tramo restaurado, la población de Murray cod aumentó aproximadamente tres veces, mientras que en los sectores utilizados como control las poblaciones disminuyeron o fluctuaron. La densidad del golden perch también aumentó, aproximadamente al doble. El estudio científico publicado en Ecological Applications concluyó que recuperar el hábitat estructural podía aumentar la abundancia de peces a escala poblacional en un río grande.
En pocas palabras
- Restauración de hábitat: Se reintrodujeron 4.450 troncos en el río Murray para beneficiar a peces nativos.
- Impacto positivo: Las poblaciones de peces emblemáticos como el Murray cod se triplicaron en el tramo intervenido.
- Conclusión científica: Recuperar el hábitat estructural aumenta significativamente la abundancia de peces en ríos grandes.




