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Pocos lo saben: ¿por qué no hay que abrazar a los perros?

Esta común muestra de afecto humano puede tener efectos negativos en los perros. ¿Qué dicen los expertos?

Entre las personas que tienen mascotas, principalmente un perro, es costumbre mimarlos. Sin embargo, un estudio encabezado por Elizabeth Ann Walsh del Animal Behaviour Clinic en Cork (Irlanda) sugiere no hacerlo. Concretamente explica por qué no hay que abrazar a los perros.

El estudio realizado pro Walsh se centró en cómo el lenguaje corporal y las señales no verbales son muy importantes en el comportamiento de los perros. La conclusión fue que las caricias y abrazos por parte de los humanos pueden alterar -para mal- sus conductas.

Perro en la cama con su dueño 2.jpg

Muchos humanos quieren con fervor a sus perros.

Es una costumbre muy arraigada que las personas realicen gestos de afecto y cariño a sus perros, incluyendo abrazos y besos. El juego es elemental en el desarrollo de cualquier cachorro. Sin embargo, parece que afecta a estos animales de manera negativa.

Las conclusiones del estudio realizado por Walsh mostraron que los humanos no logran interpretar con claridad el lenguaje corporal cuando interactúan con los perros. Entre los comportamientos observados en los canes, se advierten signos de estrés, ansiedad, miedo, angustia y confusión.

Las consecuencias de esta situación pueden ser un vínculo fracturado, problemas de bienestar para el perro y la posibilidad de que el animal presente un comportamiento defensivo si hay errores en la comunicación.

¿De qué manera se comunican los perros?

Los perros pueden presentar signos de estrés, ansiedad y confusión con más frecuencia de la que se piensa. La comunicación canina implica el uso de las orejas, la cara, el hocico, los dientes, el cuerpo, el pelaje, las patas y la cola, además de los olores; todo ello en combinación con ciertas "vocalizaciones".

Los comportamientos reconocidos como indicadores de estrés incluyen:

  • Apartar la cabeza.
  • Parpadear.
  • Lamerse la nariz.
  • Bostezar.
  • Lamer a su dueño.
  • Poner las orejas hacia atrás.
  • Jadear.
  • Morder.
  • Mirar fijamente.
  • Acostarse, gruñir y ladrar.

Los investigadores descubrieron a través de estudios que acariciar a un perro en la pata, la espalda, cubrir su hocico con la mano y sostenerlo en el suelo o por el collar puede poner en riesgo el vínculo humano-animal.

También, a partir de la medición de la frecuencia cardíaca, se encontró que el estado emocional cambia dependiendo si es una persona conocida o desconocida.

Perro con su dueño abrazado.jpg

Estudios científicos concluyen que no es bueno abrazar a los perros.

¿Cómo deben actuar los dueños de los perros?

Una de las principales ventajas del juego entre humano y perro es crear, fortalecer y mantener el vínculo. Sin embargo, los resultados del estudio revelaron un alto número de conductas de estrés en los perros involucrados.

En conclusión:

  • Los humanos necesitan aprender a entender y reconocer la comunicación exhibida por sus perros.
  • Los expertos sugieren que, en lugar de abrazos, los dueños de mascotas podrían considerar otras formas de mostrar afecto que no impliquen la restricción de movimientos.
  • Las caricias suaves, juegos interactivos y recompensas con golosinas pueden ser mejores alternativas para fortalecer el vínculo.

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