En invierno, el anturio tiende a perder vitalidad. Esto es algo frecuente en casi todas las especies, pero en este ejemplar puede percibirse con mayor facilidad: sus hojas comienzan a caerse y la coloración de sus flores empieza a perderse. Para contrarrestar esto, es necesario desarrollar cuidados de jardinería específicos, como el uso de vitaminas a través de abonos.
Pocos lo saben: las vitaminas que necesitan tus anturios en invierno para no marchitarse
Si tienes anturios en casa, deberás saber cómo cuidar estas plantas en invierno para que crezcan fuertes y saludables

El secreto de jardinería infalible para mantener tus anturios fuertes y saludables.
Jardinería: qué vitaminas revitalizarán a los anturios en invierno
En este sentido, especialistas en jardinería recomiendan revertir la situación acudiendo a tres vitaminas que incidirán en el crecimiento del anturio. De esta forma, en pocos días notarás cómo cambia el aspecto de la planta.
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La misma se encuentra en abonos orgánicos ricos en aceites vegetales o en compost elaborado con restos de frutas. La vitamina E ayudará al anturio a proteger sus membranas celulares frente a daños causados por el estrés ambiental, principalmente si durante el invierno se encuentra cerca de una estufa o calefactor.
Vitamina B1
Este nutriente puede suministrarse a partir del arroz integral o el germen de trigo, como así también los extractos de algas marinas. Un abono casero líquido elaborado con cualquiera de estos ingredientes será clave para que la planta desarrolle raíces nuevas y saludables.
Vitamina C
Finalmente, esta vitamina actuará como un antioxidante natural que protegerá a las células, al mismo tiempo que ayudará a prevenir enfermedades. Con este nutriente, el anturio se mantendrá vigoroso durante el invierno. El mismo se puede encontrar en fertilizantes y abonos caseros elaborados con cáscaras de naranja o limón.
Además de estas vitaminas que le darán vitalidad a los anturios en invierno, es necesario poner en práctica otros cuidados de jardinería:
- Riego: durante el invierno, el anturio necesita poca agua. En consecuencia, el riego debe ser esporádico, siempre evitando encharcar el sustrato. De esta forma, no se pudrirán sus raíces.
- Iluminación: la luz es fundamental para esta planta, por lo que se debe colocar su maceta en un lugar donde reciba iluminación indirecta y brillante. El déficit de luz podría impedir su floración.
- Temperatura: la temperatura ideal para el anturio en invierno debe oscilar entre los 15 y 22 los grados. Además, se debe proteger de las corrientes de aire frío y de las fuentes de calor directo.