Tener un pequeño jazmín en maceta es posible, siempre y cuando se sigan pequeños consejos de jardinería. En este marco, hoy te contaré cómo reproducir esta hermosa planta para inundar tu parque o terraza con un aroma espléndido e impulsar la ornamentación con flores elegantes.
Paso a pasó: así de fácil puedes reproducir un jazmín y tener una hermosa planta en maceta
Si buscas una planta sofisticada para tener en casa, el jazmín es un ejemplar que no te puede faltar. Con elegantes flores blancas y una espléndida fragancia que despierta distintas emociones, esta especie es de las más fáciles de reproducir.
Expertos en jardinería coinciden en que la reproducción por esqueje es la más simple y sencilla para propagar un jazmín (también se puede realizar un trabajo por capas, aunque es más complejo).
Para esta tarea, el primer paso consistirá en seleccionar un tallo sano y vigoroso de una planta madre. El mismo debe ser de, aproximadamente, 15 centímetros de largo. Además, los profesionales indican que el tallo debe tener varias hojas y estar en fase de crecimiento. Esto será clave para el desarrollo óptimo del jazmín en maceta.
Una vez seleccionado el esqueje, será momento de cortar justo debajo de un nodo. A continuación, retirar las hojas inferiores, creando un espacio para que se desarrollen las raíces. En este punto, será vital sumergir el extremo cortado en hormona de enraizamiento para acelerar el proceso.
Según cuentan lo especialistas en jardinería, las hormonas de enraizamiento actúan directamente sobre las células del corte del esqueje. La planta tendrá un impulso artificial para que se enfoque en la creación de nuevas raíces en lugar de otras funciones. Además, se desinfectará el corte, evitando así la propagación de hongos en el esqueje.
Una vez que el esqueje tenga las raíces (generalmente demora entre 3 y 5 semanas), será momento de plantarlo en una mezcla de tierra para macetas y arena. A continuación, colocar la maceta en un lugar cálido e iluminado, al mismo tiempo que humedecemos levemente el sustrato.
Después de esto, es necesario envolver el esqueje del jazmín en una bolsa de plástico transparente. Esto generará un ambiente húmedo, perfecto para el desarrollo de la planta.
Cuando el jazmín en maceta comience a florecer, debemos garantizarle un riego moderado, sin encharcar para evitar la pudrición de las raíces. Por otro lado, expertos en jardinería recomiendan fertilizar cada tres meses.





