Un grupo de alumnos de la Escuela de Agricultura de General Alvear, dependiente de la Universidad Nacional de Cuyo, pidió al rector Daniel Pizzi, a través de una carta abierta, que se vuelva al dictado de clases presenciales como en el resto de los colegios de Mendoza.

"Nos dirigimos a usted para transmitirle nuestra preocupación ante la decisión tomada desde la prestigiosa casa de estudios sobre continuar por tiempo indeterminado con clases virtuales en las escuelas secundarias de la Universidad Nacional de Cuyo", inicia el elaborado texto de la misiva.

Los alumnos indican que "los estudiantes de la Escuela de Agricultura queremos comunicarle por qué necesitamos volver a la presencialidad -como el resto de los colegios de Mendoza- con los protocolos correspondientes y por burbujas para evitar contagios por Covid-19".

Argumentan este pedido, diciendo que en la escuela "se encuentran los mejores promedios de nuestro departamento e incluso de la provincia. Queremos seguir siendo como somos, mantener el prestigio, ser ciudadanos capaces de actuar con responsabilidad civil, ser los mejores profesionales que hagan lucir su vocación y para ello debemos tener clases de calidad. Somos la generación del futuro. Es por esto que le proponemos establecer una mirada objetiva sobre nuestro departamento y el prestigio institucional al que aspiramos como ciudadanos y estudiantes".

Finalmente invitan a Pizzi "a nuestro departamento para conocernos y que juntos podamos establecer la mejor medida que hoy está a nuestro alcance" y rematan: "Queremos clases presenciales, aprendimos a cuidarnos. Ayúdenos a defender juntos la educación pública de calidad".

El texto completo:

CARTA ABIERTA DE LOS ESTUDIANTES DE LA ESCUELA DE AGRICULTURA AL RECTOR DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE CUYO ING. DANIEL PIZZI

General Alvear. Provincia de Mendoza. Miércoles 2 de junio de 2021.

Los Estudiantes de la Escuela de Agricultura solicitamos clases presenciales cuidadas, mientras el contexto epidemiológico actual nos lo permite.

Estimado Rector Ing. Daniel Pizzi:

Nos dirigimos a usted para transmitirle nuestra preocupación ante la decisión tomada desde la prestigiosa casa de estudios sobre continuar por tiempo indeterminado con clases virtuales en las escuelas secundarias de la Universidad Nacional de Cuyo.

Sin poner en duda el gran trabajo que han realizado la mayoría de nuestros docentes -no todos- para reinventar la manera de cumplir con el proceso de enseñanza-aprendizaje y adaptarse al ambiente virtual. Agradeciendo fehacientemente a aquellos docentes que aún en estos espacios virtuales buscan la forma de establecer y mantener el vínculo docente-alumno.

Al igual que el enorme esfuerzo que han realizado nuestros padres y madres para seguir en comunicación con cada uno de los actores de nuestra comunidad educativa. Cualquier estudiante de todos los niveles reconoce a la presencialidad como el mejor sistema educativo hablando de ámbitos emocionales, pedagógicos, psicológicos, técnicos y del desarrollo integral como personas.

Los estudiantes de la Escuela de Agricultura queremos comunicarle por qué necesitamos volver a la presencialidad -como el resto de los colegios de la Provincia de Mendoza- con lo protocolos correspondientes y por burbujas para evitar contagios por Covid-19.

Si miramos hacia el pasado podremos observar las enriquecedoras experiencias que hacían de nuestra querida Escuela de Agricultura una institución atrapante entre los estudiantes, que día a día hacía notar entre nosotros la gran “familia chacarera” que somos.

A pesar de los numerosos días de paros, las clases sincrónicas y la pandemia seguimos firmes trazando miradas a futuro y a veces con sentimientos encontrados pero aún así nos permiten seguir de pie ante una crisis emocional y psicológica que sufren muchos de nuestros compañeros.

Estos acontecimientos han ocasionado una desmotivación general en nuestro día a día escolar, podríamos decir que han sido una maleza en el camino, que como futuros técnicos agrónomos, sabremos agarrar la pala y eliminar a la misma de nuestro sendero (usted, como Ingeniero Agrónomo sabrá comprender la analogía). Si trazamos una mirada profunda hacia el pasado también podremos recordar el gran valor institucional y deportivo de nuestras queridas Olimpíadas, este año en su edición 56 -que a pesar de todo, en el 2020 pudimos adaptarnos en parte al espacio virtual y mantener nuestra antorcha siempre encendida-. Unas Olimpíadas que todos los años traen un conjunto de sensaciones magníficas que toda la familia chacarera conoce y un espíritu deportivo que los habitantes y visitantes de nuestro departamento disfrutan año a año. Con la pandemia fue distinto, sin lugar a dudas que fueron unos torneos distintos (sin las vivencias de una cancha de fútbol, de básquet, o de todos los deportes que año a año nos alumbraban).

Este año tampoco podemos realizar actividad física en equipo (pero sí en una cancha fuera de la Escuela, porque los clubes sí están abiertos) que para muchos es el principal motivo por el cual asisten a nuestra institución, además del prestigio académico y educativo que nos caracteriza.

Es así como de nuestra querida Escuela de Agricultura salieron grandes deportistas, como Agustín Loser (que actualmente juega en la Selección Argentina de Voley) y también muchos profesionales que eligieron a la Educación Física como su vocación.

Si seguimos analizando sobre nuestra prestigiosa institución, también hoy son grandes médicos, docentes, periodistas, políticos, ingenieros, enólogos, empresarios locales, entre otros los que conducen nuestro General Alvear y la provincia.

El periodista Pablo González Sol, quien gracias a sus vivencias de las Olimpíadas presenciales

decidió estudiar comunicación social cuenta entre sus anécdotas de secundario siendo hoy un destacado periodista del departamento. El actual intendente, Lic. Walther Marcolini, también se egresó de nuestra institución y pertenece a la familia chacarera.

Sin vivir estas experiencias cotidianas de nuestro antiguo día a día (como las tradicionales Olimpíadas del Conocimiento), no nos conquistará la ciencia como a todos los grandes científicos, químicos, matemáticos, físicos y biólogos que se egresaron de nuestra institución y se encuentran repartidos por el país y el mundo. Son ejemplos de ello Marcelo Segura y Martín Silvestre.

Sr. Rector: en la Escuela de Agricultura de General Alvear, se encuentran los mejores promedios de nuestro departamento e incluso de la provincia. Queremos seguir siendo como somos, mantener el prestigio, ser ciudadanos capaces de actuar con responsabilidad civil, ser los mejores profesionales que hagan lucir su vocación y para ello debemos tener clases de calidad.

Somos la generación del futuro. Es por esto que le proponemos establecer una mirada objetiva sobre nuestro departamento y el prestigio institucional al que aspiramos como ciudadanos y estudiantes.

Nos sobran los ejemplos de excelentes profesionales que han pasado por aquí, nos encantaría seguir el listado, pero preferimos recordarlos e imitarlos siendo nosotros futuros egresados de la Escuela de Agricultura.

Queremos generar el vínculo de la familia chacarera, conocernos entre los chacareros, para por qué no empezar en nuestra institución una nueva amistad o romance como los cientos de amores que comenzaron aquí tal vez en algún recreo o en un festejo del día del estudiante.

Queremos que haya más Agustines, Pablos, Waltheres, Marcelos, Martines y miles de profesionales que hagan honor a su escuela secundaria y a la Universidad Nacional de Cuyo.

Queremos cumplir nuestra misión, abriendo y explorando nuevos caminos; generando nuevos saberes sobre el quehacer educativo y socioproductivo.

Queremos mantener nuestro grado de excelencia. Nos gustaría poder tener un diploma en mano cuando terminemos de cursar, no sólo apagar la computadora al finalizar el secundario.

Queremos invitarlo a nuestro departamento para conocernos y que juntos podamos establecer la mejor medida que hoy está a nuestro alcance.

Queremos clases presenciales, aprendimos a cuidarnos. Ayúdenos a defender juntos la educación pública de calidad.

Seguir leyendo