Historias

Patricia, campeona de kung fu a los 71 años, enfrenta la vida con fuerza y valentía

Obtuvo un primer puesto durante el 34º Campeonato Nacional de Wushu Kungfu 2024 que tuvo lugar en el CeNARD, Buenos Aires

A sus 71 años, Patricia Díaz no le teme a nada. Esta valentía es fruto de más de cuatro décadas dedicadas a las artes marciales. Días atrás, durante el 34º Campeonato Nacional de Wushu Kung fu 2024, se consagró campeona nacional en su categoría (+60), un logro que relata con orgullo.

“Fue en noviembre y siempre que puedo me anoto en competencias. Practico kung-fu desde hace más de 40 años”, explica, mientras recuerda entre risas una anécdota en la que aplicó sus conocimientos en plena calle.

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“Patito”, como la llaman sus amigos, caminaba por la calle Avellaneda, en la Ciudad de Mendoza, cuando un joven la asaltó con un cuchillo tramontina en un intento de robarle la cartera. Pero ella, rápida y decidida, lo "trabó" ante la sorpresa de quienes pasaban por allí. “Me miraba asombrado hasta que lo solté y salió corriendo. Se pegó un susto y me gritó de todo menos bonita, pero no me robó nada”, recuerda.

Patricia nació el 24 de septiembre de 1953 en Quillota, Chile, y llegó a Mendoza en 1976, escapando del desempleo y la crisis económica en su país. Aquí se estableció y trabajó en diversos rubros hasta jubilarse en una empresa de limpieza. Nunca se casó ni tuvo hijos.

A los 30 años decidió anotarse en un gimnasio en Ciudad, Cronos, donde su entrenador, José Luis Sosa, la recibió y acompañó a lo largo de todos estos años. Aunque también fue entrenadora en ese mismo espacio, hoy en día solo acude para tareas de asesoramiento.

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En el podio, días atrás durante el campeonato realizado en el CeNARD, Buenos Aires, junto a una de las autoridades.

En el podio, días atrás durante el campeonato realizado en el CeNARD, Buenos Aires, junto a una de las autoridades.

“Yo practico el kung fu tradicional chino, que es diferente al acrobático que se realiza hoy en día. Me anoté para aprender defensa personal y me fue gustando tanto que me fui involucrando cada vez más”, explica.

A principios de los 90, cuando tenía algo más de 30 años, comenzó a dar clases de artes marciales, y así pasó gran parte de su vida. “Creo que esta actividad me ayudó mucho a adaptarme a Mendoza. Llegué de otro país y no fue fácil, pero esto me permitió formar grupos sociales y, por supuesto, practicar una actividad que me apasiona, viajar y aprender”, reflexiona.

La pasión por el kung-fu

Hoy, retirada de las obligaciones, “Patito” vive con una prima en la calle Juan B. Justo y disfruta de su libertad e independencia. “Por eso mismo no doy clases, solo participo en algunos asesoramientos”, destaca.

En dos ocasiones intentaron robarle, pero siempre estuvo lista para dar batalla. La primera vez ocurrió cuando salía del gimnasio de noche. No pudo enfrentarse al ladrón porque sus compañeros y su entrenador salieron en su defensa. Sin embargo, poco después vivió el episodio en la calle Avellaneda. “Dicen que todo el que practica artes marciales debe tener buenos reflejos, y así fue. El tipo no podía hacer nada, no podía moverse, estaba sorprendido. Claro, él era joven y yo ya pasaba los 60”, señala entre risas.

Patricia agradece tener buena salud, y atribuye gran parte de su bienestar a la actividad física constante. Tiene un estado físico envidiable y siempre destina tiempo para correr.

Lo que más valora de Mendoza es el mundo de las artes marciales, que la cautivó desde el principio y en el que espera seguir brillando, asegura, “por mucho tiempo más”.

“Orgullo”

La escuela Tian Kung Chien, ubicada en calle San Luis 190 de Ciudad, posee una trayectoria de más de 50 años. Fue una escuela liderada por el maestro José Luis Sosa, reconocido en China.

Sosa fue guía de numerosos estudiantes a lo largo de sus años. Y quienes siguen su paso en su maestría son su propia hija, Natalia, además de su eterna alumna, Patricia Diaz.

El encuentro del 16 y 17 de noviembre se llevó a cabo en el CeNARD el Campeonato Nacional de Wushu Kung fu y Patricia se destacó entre otros atletas: Jorge Tahan, Luciano Licantica, Gustavo Chavez, Kaled Zárate, Rubén Chavez y Joel Maturano. Todos en distintas categorías.

“Patricia se destaca en nuestra escuela por su perseverancia, actitud marcial, competencia y por hacer del kung-fu un estilo de vida”, señala Sosa a Diario UNO.

“Con más de 70 años, ella aún sigue compitiendo, demostrando que la edad no es impedimento para tener logros competitivos. Es un claro ejemplo para las generaciones actuales y futuras”, agrega, para concluir: “Es un orgullo poder expresar que ha sido formada en una escuela que tiene trayectoria competitiva y, además, está abocada al desarrollo integral en todas las edades”.