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Una pareja que subrogó un vientre en Ucrania pide poder ir a buscar a su hijo

Flavia y Juan Manuel buscaron durante 10 años convertirse en padres y finalmente lograron su sueño el 30 de marzo cuando Manuel llegó al mundo. Pero la gestación del pequeño fue a través de la subrogación de un vientre en Ucrania y, a causa de la pandemia, esta pareja aún no ha podido tener en sus brazos a su hijo.

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Nada ha sido sencillo en el último tiempo para estos flamantes padres ya que, ante su deseo, se sometieron a varias prácticas médicas que no dieron frutos y, algunas, culminaron con lamentables abortos espontáneos.

"No se pudo dar y, a través de un amigo de trabajo, nos llegó el dato de una clínica en Ucrania donde se hacía subrogación de vientres. Nos contactamos con ellos y empezamos con los trámites. En abril del 2019 viajamos para firmar los contratos y dejar nuestro material genético", narró Flavia al programa El Tiempo Hoy.

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Pero en algún momento la suerte estuvo de su lado. Tras la primera transferencia embrionaria que se realizó el 19 de julio, el procedimiento tuvo resultados positivos y el 7 de agosto Flavia y Juan Manuel fueron notificados que serían padres.

"A partir de esa fecha nosotros empezamos a vivir el embarazo, nos mandaban todos los meses fotos y videos de cómo se desarrollaba y crecía nuestro bebé", comentó Juan Manual muy emocionado al recordar este proceso.

Así transcurrieron los meses con la ansiedad que implica la espera hasta el 10 de abril, que era la fecha estimada del parto. "Se adelantó unos días y nació el 30 de marzo pero no pudimos ir porque ya teníamos el cierre de fronteras", detalló el hombre.

Flavia y Juan Manuel forman parte de un grupo de 17 parejas que se encuentran en circunstancias similares, es decir, con embarazos desarrollándose en otros países a través de este tipo de procedimientos, tres de ellas con sus hijos nacidos a la distancia y sin su presencia.

"Manuel está en una guardería que depende de la clínica con 49 bebés más y al cuidado de niñeras. Nos mandan imágenes y videitos, cuando se puede porque hay muchos bebés. El día que cumplió su primer mes nos hicieron una video llamada para que él nos pudiera escuchar la voz. Ese es el contacto que tenemos hasta ahora y es la forma que tenemos de verlo", narró Flavia entre lágrimas.

Según explicaron, la clínica debió acondicionar un espacio en un hotel para poder "alojar" a todos estos recién nacidos cuyos padres tampoco pueden ir a buscarlos debido al cierre de aeropuertos a nivel mundial que ocasionó la pandemia de coronavirus.

"Ucrania tiene cerradas sus fronteras. Los 17 padres que hemos conformado este grupo tenemos una carta de bienvenida de ese país, en donde se nos ha asignado un domicilio para realizar la cuarentena. Pero sólo se podríamos ingresar si las Cancillerías de ambos países se ponen de acuerdo y articulan el procedimiento para que podamos viajar", explicó Juan Manuel.

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