Viajar en micro tendrá, desde ahora, una forma distinta de controlar el equipaje. Una nueva disposición del Gobierno nacional cambió las reglas y habilitó a las empresas de transporte a elegir libremente el sistema con el que identifican las valijas de los pasajeros, siempre que sea seguro e inviolable.
La medida quedó formalizada en la resolución 4/2026 y deja sin efecto el uso obligatorio de los marbetes y fajas físicas que durante años fueron parte del ritual previo a subir al colectivo. En su lugar,se ponen en juego otras alternativas: códigos QR, códigos impresos, registros digitales o etiquetas desarrolladas por cada empresa.
El cambio es parte de la política de desregulación que impulsa el Ejecutivo: ya no fija una herramienta única, sino que pone el foco en que el sistema elegido permita identificar cada valija y garantizar su ubicación durante el viaje.
Más opciones para identificar el equipaje
Uno de los ejes centrales de la resolución es la flexibilización. A partir de ahora, las empresas podrán decidir cómo implementar el control del equipaje, sin estar atadas a un formato físico específico. La condición es que el mecanismo no sea manipulable.
Esto abre la puerta a soluciones más modernas, como sistemas digitales que asocien la valija con el pasaje del pasajero, códigos QR que puedan leerse desde un celular o registros electrónicos que faciliten el seguimiento del equipaje en todo el recorrido. También habilita a que cada compañía desarrolle su propia modalidad, adaptada a su operatoria y a los servicios que presta.
La información oficial indica que la intención es evitar regulaciones que, con el paso del tiempo, quedaron desactualizadas frente a los cambios tecnológicos. En ese sentido, la identificación del equipaje deja de estar atada a un objeto físico estándar y pasa a evaluarse por su eficacia real.
Qué cambia y cuál será el control estatal
La eliminación del sistema obligatorio de marbetes y fajas no quiere decir que no habrá control. La Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) seguirá siendo la autoridad encargada de supervisar que las empresas cumplan con la norma y que los sistemas utilizados permitan identificar cada valija sin margen para irregularidades.
El criterio oficial es priorizar la seguridad del equipaje y su trazabilidad por sobre la herramienta utilizada. En otras palabras, no importa si el control se hace con una etiqueta impresa o con un registro digital, siempre que permita saber a quién pertenece cada valija y en qué condiciones se transporta.
En términos prácticos, el cambio apunta a mejorar la experiencia de viaje y el control operativo en los micros de media y larga distancia. Para las empresas, significa mayor autonomía para organizar sus sistemas internos; para los pasajeros, la garantía de que su equipaje deberá estar identificado bajo estándares que aseguren su seguimiento durante todo el trayecto.




