Mundo

Estados Unidos es el único país con la mayor cantidad de bases militares, superando ampliamente a China y Rusia

Estados Unidos proyecta su poder como ninguna otra nación, dejando atrás a China, Rusia y el resto de las potencias

En el mapa del planeta Tierra, hay huellas que se ven desde el espacio y otras que se perciben en los silencios de la geopolítica. Una de las más visibles y persistentes es la que deja Estados Unidos, el país que ha construido una red de bases militares que ningún otro logra igualar.

Estas instalaciones militares no son simples construcciones de hormigón y metal. Son puntos estratégicos que marcan influencia, control y presencia en rincones lejanos del mundo. Desde el Pacífico hasta Europa, desde Medio Oriente hasta África, estas bases de Estados Unidos funcionan como brazos extendidos de una nación que ha decidido proyectar su poder más allá de sus fronteras.

Bases militares USA (1)

Estados Unidos es el único país con la mayor cantidad de bases militares, superando ampliamente a China y Rusia.

Estados Unidos no solo supera a todas las demás potencias. Las deja atrás con una diferencia abismal. Mientras otras naciones concentran sus fuerzas en sus territorios o en regiones específicas, Washington ha convertido la estrategia global en una red de más de 128 bases militares en alrededor de 51 países, según los registros más recientes.

Estados Unidos entiende que la influencia no se impone solo con tratados o comercio, se mantiene con presencia física, capacidad de respuesta inmediata y una logística que puede moverse a cualquier rincón del mundo en cuestión de horas.

Bases militares USA

Las bases militares de las otras potencias

En el mapa del planeta Tierra, Estados Unidos despliega su poder como ninguna otra nación. Rusia cuenta con alrededor de 50 instalaciones militares, y China, con su base en Djibouti y algunas posiciones menores, proyectan fuerza de manera más selectiva.

Mientras Beijing y Moscú concentran su influencia, Washington mantiene ojos, oídos y brazos en cada rincón del mundo, recordando que la hegemonía no se impone solo con ejércitos, sino con presencia constante y estratégica, palpable y silenciosa.