La atención del mundo se posa en China, que no solo mira hacia su crecimiento interno, sino que desafía de manera directa a Estados Unidos, cuestionando la supremacía del dólar en los intercambios globales.
China desafía a Estados Unidos y busca posicionar al yuan frente al dólar en estos tres países de América Latina
China da un paso audaz en América Latina, más allá del comercio, su estrategia busca que el yuan gane terreno frente al dólar
Durante décadas, el dólar estadounidense fue el latido incuestionable de los mercados, la referencia inmutable para importaciones, exportaciones y reservas internacionales. Pero China ha decidido dar un paso audaz, impulsar el yuan más allá de sus fronteras.
China desafía a Estados Unidos y busca posicionar al yuan frente al dólar en estos tres países de América Latina
América Latina se ha convertido en el terreno ideal para esta estrategia. Lejos de ser un experimento, la región ya muestra señales de cambio. China ha intensificado acuerdos con bancos centrales y empresas para promover el uso del yuan en pagos y comercio directo, evitando la intermediación del dólar. Entre los países que reciben esta atención especial se destacan Argentina, Brasil y Chile.
Este movimiento no se limita a cuestiones técnicas de comercio. Cada currency swap, cada transacción en yuanes, es también un gesto estratégico. China busca crear redes financieras donde su moneda tenga un rol relevante, fomentando confianza y reduciendo los costos asociados al dólar.
El papel de Estados Unidos
Desde la mirada de Estados Unidos, lo que ocurre en América Latina no es solo un juego de números o balances, es un sutil pero profundo desafío a su histórica supremacía. Washington sigue cada movimiento con atención silenciosa, consciente de que, aunque estos acuerdos todavía no amenazan de golpe el dominio del dólar, comienzan a abrir ventanas donde el yuan empieza a ganar terreno.
Cada transacción en renminbi, cada swap de divisas, cada convenio que salta al margen del dólar, es como un hilo que, lentamente, va tejiendo una red donde la moneda estadounidense pierde un poco de su centralidad, esa que durante generaciones sostuvo la infraestructura financiera global y la influencia de Estados Unidos en el comercio mundial.





