La inteligencia artificial ha ido avanzando y con ella la crisis de identidad, sobre todo en el ámbito laboral. ¿Existe el miedo a ser reemplazados en el trabajo y en la vida? ¿Qué es lo que realmente nos hace irremplazables? Nada mejor que la respuesta de la psicología.
Nuevo nivel de problema psicológico desbloqueado: cómo afrontar el miedo a ser reemplazado por una IA según una experta
La tecnología progresa, pero la mente humana tiene procesos inigualables. ¿Cuál es el desafío psicológico de mantener nuestra esencia en un mundo tecnológico?
Mientras las empresas celebran los beneficios de la automatización, hay una realidad que se interpone y es el aumento del malestar entre quienes antes se sentían seguros en sus puestos de trabajo. La llegada de nuevas tecnologías genera dudas, ansiedad y un temor cada vez más frecuente: volverse irrelevante y reemplazable.
Para ofrecer detalles y algunas herramientas, la licenciada en psicología Belén Riccio dialogó con Diario UNO sobre este tema tan latente en el mundo actual.
El temor a ser reemplazado por la IA, un factor cada vez más común
“Hay un tipo particular de agotamiento psicológico que se ha afianzado en los últimos dos años”, comenzó la psicóloga. Todos los días veo qué tan rápido está avanzando la IA, y no puedo evitar sentir ansiedad. Me esfuerzo mucho, aunque en el fondo sé que solo es cuestión de tiempo para que la IA me quite el lugar. No quiero quedarme sentado y no hacer nada, pero al mismo tiempo me siento totalmente impotente. Estas son algunas de las temáticas más llevadas al consultorio de Belén.
La tecnología avanzó tan rápido y, en algunos casos, de manera tan destructiva que incluso es probable llegar a entender lo que debieron haber sentido los trabajadores industriales durante la Revolución Industrial: el miedo, la frustración y la rabia de que los reemplacen las máquinas. Si bien así es como avanza la historia del mundo, es imposible no dudar de la validez personal frente a una inteligencia que promete hacer lo mismo e incluso mejor.
Muchas son las personas que se sienten cansadas incluso cuando su trabajo y esfuerzo son los mismos. Duermen, se quitan de encima sus compromisos y aun así al día siguiente el sentimiento sigue intacto: una leve sensación de inquietud. “La gente tiene una sensación de que algo importante se le escapa. De que su trabajo, carrera o rumbo ya no es tan sólido como antes”, menciona Belén.
Sin embargo, para la licenciada el miedo es totalmente válido porque la inteligencia artificial no viene a automatizar solo tareas mecánicas, sino procesos cognitivos que antes creíamos exclusivos.
“El trabajo en nuestra cultura occidental no es solo sustento; es identidad. Cuando te preguntan «¿Quién sos?», solés responder: «Soy psicóloga, soy contador». Si la máquina lo hace, la pregunta que quema la cabeza es: «¿Entonces yo quién soy, si ya no soy eso que era?», reflexionó la licenciada en psicología.
Pero desde el punto de vista de Alan Daitch, un experto en inteligencia artificial, si bien la tecnología está transformando el mercado laboral, todavía es imposible saber si va a crear más trabajo o los va a reemplazar por completo.
Él asegura que si bien el panorama se plantea un poco más catastrófico que la Revolución Industrial, lo mejor es amigarse con esta herramienta y saberla usar para sacarle un valor extra a la tarea que antes hacías a mano. Afirma que aunque puede mejorar muchos trabajos, hay un rasgo personal que tenemos todos y que la inteligencia artificial no tiene.
Entonces: ¿qué es lo que nos hace únicos frente al avasallamiento tecnológico?
Por un lado, para la psicóloga lo que nos diferencia y nos hace verdaderamente humanos es la cognición social y la flexibilidad emocional. “Una IA puede procesar millones de datos y redactar un informe perfecto, pero no tiene insight (capacidad de autoobservación), no tiene empatía encarnada, no sabe registrar el clima emocional de una habitación ni tiene la capacidad corporal de conmover a otro”, dijo.
El arte, el teatro y la psicoterapia clínica son el ejemplo vivo: curamos y conectamos a través de la presencia y la imperfección humana. La IA optimiza; los humanos creamos sentido.
Por último, el especialista en inteligencia artificial afirma que, aunque no lo creamos, nosotros, como personas, tenemos algo que la IA puede intentar asemejarse a, pero que indudablemente no tiene: la creatividad humana. Pues esta no está diseñada para ser creativa, sino para ser exacta y ese detalle puede diferenciarnos en cualquier ámbito.
En pocas palabras
- Miedo a ser reemplazado: La IA genera ansiedad laboral y crisis de identidad en trabajadores, según psicóloga Belén Riccio.
- El rol de la psicología: Se analiza el impacto psicológico del avance tecnológico y la búsqueda de la esencia humana irremplazable.
- Diferencia humana: La cognición social, la flexibilidad emocional y la creatividad son las características únicas que nos distinguen de la IA.






