Elegir el nombre que llevará un individuo durante toda su vida, es la primera gran decisión -y responsabilidad- de sus padres, que le impondrán de esa forma su identidad. En Argentina, habitualmente se elige por sonoridad, pero también incide la tradición y el origen de las familias.
La ley de nombres de Argentina prohibía, hasta hace poco tiempo, los de origen extranjero. Sin embargo, con la última actualización, se dio vía libre a los nombres en otros idiomas, sin importar la procedencia de sus progenitores.
Las limitaciones que impone la reglamentación tienen que ver con el futuro del bebé. Se prohíben los nombres que puedan resultar ofensivos, confusos o sean motivo de burla para la persona en cuestión.
El nombre que no se usa hace 70 años en Argentina es Polito, que se usó por única vez en 1944. Incluso es más popular como apodo o apócope de Hipólito, pero hubo casos en los que se inscribió como nombre de pila.
Origen del nombre Polito
Polito proviene del griego Polýtos o se considera un hipocorístico (forma abreviada o cariñosa) de nombres más largos como:
- Hipólito
- Apólito
- Leopoldo (en usos populares muy antiguos)
En el mundo de habla hispana, Polito se usó sobre todo como nombre propio masculino independiente en épocas pasadas, especialmente en España y América Latina.
¿Qué significa el nombre Polito?
Su raíz griega está asociada al verbo polý (“liberar”, “desatar”), por lo que el significado más aceptado es:
- “El liberado”
- “El que ha sido soltado”
- “El libre”
Cuando se lo intterpreta como diminutivo de Hipólito, también hereda el significado de ese nombre: “El que desata caballos” o “el que libera”. Pero si procede de Leopoldo, que es un nombre de origen germánico, armado de “Liut”, que significa “pueblo”, “gente” o “nación”, y “Pold” o “Bald”, que significa “valiente”, “audaz” o “atrevido”, su sentido cambia. Uniendo estas raíces, el significado literal es: “Aquel que es valiente para su pueblo” o “El pueblo valiente”.




