Muchos dueños de mascotas se sorprenden al notar que el pelaje de las extremidades de su perro comienza a adquirir un tono rojizo o cobrizo. A primera vista, podría parecer que el animal ha caminado sobre tierra arcillosa o que simplemente tiene las patas sucias. Sin embargo, puede no ser ninguno de estos dos motivos.
¿Qué significa realmente este cambio de tonalidad? Lo verás a continuación, y lo cierto es que no debes ignorarlo bajo ningún concepto.
El fenómeno de la oxidación en las patas de los perros
El color rojizo es, literalmente, el resultado de un proceso de oxidación. La saliva y las lágrimas del perro contienen unas sustancias llamadas porfirinas, que son moléculas que obtienen hierro.
Cuando una mascota se lame las patas de forma persistente, deposita porfirina sobre el pelo. Al entrar en contacto con el aire, el hierro se oxida, tiñendo el pelaje de ese color marrón rojizo tan característico.
Pero a lo que debes prestarle atención no es a que tu perro tenga las patas rojas en sí, sino a que tu mascota se está lamiendo sus patas mucho más de lo normal.
Entender qué significa este comportamiento es crucial para el bienestar de tu mejor amigo. El lamido excesivo suele ser una respuesta a una molestia física o emocional.
Si notas que tu perro presenta este tono cobrizo, el primer paso es acudir al veterinario. Es fundamental identificar la causa raíz para evitar que una simple irritación se convierta en una dermatitis o infección.
Causas del lamido excesivo en los perros
- Alergias: las alergias ambientales (al polen, ácaros o césped) o alimentarias suelen manifestarse con picazón intensa en las almohadillas.
- Infecciones por levaduras: la humedad constante del lamido favorece el crecimiento de hongos como la Malassezia, que intensifica el color óxido y genera un olor similar al de los snacks de queso.
- Ansiedad y estrés: al igual que los humanos se muerden las uñas, muchos perros se lamen las patas como un mecanismo de autocalme ante el aburrimiento o la ansiedad por separación.
- Dolor articular: en ocasiones, un perro senior puede lamerse una zona específica porque siente dolor interno (artritis) y busca alivio mediante el contacto lingual.






