Elegir entre la extensa variedad de plantas que existen, resulta una tarea compleja. Muchos jardineros caen en las opciones más comunes, margaritas o petunias, ya que resultan especies de fácil cuidado y además embellecen cualquier espacio. En este artículo, te compartimos una planta distinguida que sale de lo común, y convierte tu jardín en un paraíso.
Cuando quieras darle un aroma agradable a tu casa o tu oficina de trabajo, una manera fácil y bonita, es utilizando plantas con flores, de hecho los perfumes frescos y naturales tienden a ponernos de buen humor y a relajarnos. Otro de los beneficios de las flores es que sus colores influyen en el estado de ánimo, los colores suaves tienden a calmarnos, mientras que los más intensos suelen aumentar nuestra percepción de la energía.
Las gerberas son plantas perfectas para llenar de color y vida verde los ambientes de interior más luminosos de la casa. Son los parientes más pop de las margaritas, tienen flores de diferentes colores, rosados muy claros, chicle, magenta, rojos intensos, naranjas vibrantes o suaves, e incluso amarillos.
Originaria de Sudáfrica, la gerbera forma una roseta de hojas basales, alargadas y ligeramente hendidas, de unos 40 centímetros de largo. Son plantas resistentes que prefieren climas cálidos y se desarrollan bien en macetas o jardines.
Cómo cuidar la planta para que florezca todo el verano
Según los expertos de Verdeesvida, las gerberas tienen un grado leve de mantenimiento. Si le ofreces las condiciones adecuadas, su cultivo no te dará mucho trabajo, además de que embellecerá tu jardín con sus flores.
Procura que se encuentren en un sustrato bien drenado y fértil, más bien arenoso. Lo ideal es colocarlas en un sitio muy luminoso, ya que prefieren recibir sol directo. En lo que respecta al riego, durante el verano, podría ser necesario regar una o dos veces por semana, mientras que en invierno un riego menos frecuente cada dos semanas podría ser suficiente. Procura no mojar el centro de la planta.
No dejes que el sustrato se encharque. Vigila que el tiesto cuente con un buen drenaje. Si el sustrato tiene exceso de humedad puede producirse asfixia radicular o podredumbre por hongos del suelo.
Si gozan de una temperatura en torno a los 24º durante el día se hallarán muy a gusto, aunque también pueden soportar hasta 32º. Por la noche, el termómetro no debería marcar menos de 15º, por lo que no es una planta para regiones frías.





