Cuando pensamos en el Caribe brasileño, la mente viaja directo al norte. Sin embargo, existen playas de aguas cristalinas y arena dorada mucho más cerca de lo que creemos. A continuación, exploramos un destino encantador que tiene paisajes idílicos y se encuentra en Buzios, a solo tres horas de Copacabana y en Río de Janeiro.
En esta ocasión, hablamos de la dupla imbatible de Praia da Ferradura y Ferradurinha. Estas playas son el secreto mejor guardado para quienes huyen del viento y buscan un a piscina natural de color turquesa en pleno estado de Río de Janeiro.
Ferradura: el paraíso familiar de aguas quietas
Ubicada en una bahía cerrada que le da su característica forma de herradura, esta playa es famosa por no tener olas. Es el lugar ideal si viajás con chicos o si simplemente querés flotar en el mar sin preocupaciones. Al estar protegida de las corrientes, el agua mantiene una temperatura agradable y una calma envidiable.
Aquí el plan es simple: alquilar una reposera, pedir una caipirinha y disfrutar de los paradores que ofrecen lo mejor de la gastronomía local. Además, es el punto predilecto para hacer paddle surf o andar en kayak, ya que el mar parece un espejo de agua.
Ferradurinha: la joya escondida entre rocas
A solo unos minutos de caminata desde su hermana mayor, se encuentra Praia da Ferradurinha. Es más pequeña, salvaje y está rodeada de imponentes formaciones rocosas. El acceso es a pie, lo que le da un aire de exclusividad y aventura que fascina a los viajeros.
Sus aguas son increíblemente transparentes, perfectas para hacer snorkel. Si tenés suerte, es muy común cruzarse con tortugas marinas que nadan tranquilas cerca de las rocas. Es, sin dudas, una de las postales más instagrameables de todo Brasil.
¿Cómo llegar a este rincón de Búzios?
Llegar es muy sencillo. Desde el centro de Búzios (la famosa Rua das Pedras), puedes tomar un aqua-taxi o un transfer rápido que te deja en la entrada de Ferradura en menos de 10 minutos. Si vas en auto, hay estacionamientos controlados en la zona.
Para pasar de Ferradura a Ferradurinha, solo tienes que seguir el sendero señalizado que bordea la costa, resulta una caminata corta que vale cada paso por la vista panorámica que ofrece. Para más información sobre el destino puedes visitar buzios.com




