Durante décadas, la psicología y la economía han intentado descifrar cuál es el momento exacto en el que el bienestar de una persona toca fondo. Aunque solemos pensar que la crisis de la mediana edad es un mito cultural, un reciente estudio dio una cifra concreta en cuanto a la edad.
Esta etapa no es solo un número; representa el valle de la famosa "curva en U" de la felicidad. Según el estudio, al que puedes acceeder a continuación, este es un fenómeno que afecta a individuos en todo el planeta
La edad en la que una persona es menos feliz, según un estudio
La investigación, liderada por el economista David Blanchflower, analizó datos de 132 países para entender cómo evoluciona la satisfacción vital. El resultado fue contundente: la felicidad no sigue una línea recta, sino que desciende gradualmente.
En concreto, la edad señalada son los 48 años de edad o, más precisamente, los 47,2 años. A esta edad, la persona promedio suele enfrentar una "tormenta perfecta" de factores estresantes. Algunas de las más importantes son las que se muestran a continuación:
- Cargas familiares: el fenómeno de la "generación sándwich", donde se cuida de hijos dependientes y padres ancianos.
- Presión laboral: la etapa de mayor responsabilidad y exigencia en la carrera profesional.
- Realismo existencial: se produce una reevaluación de las expectativas frente a la realidad de los logros alcanzados.
Entender que existe una base científica para este sentimiento de insatisfacción a la edad de los 47 años puede ser un alivio para muchas personas.
La luz al final del túnel
Siempre según el estudio, es válido remarcar que siempre habrá una recuperación posterior a este alivio. La evidencia sugiere que, una vez superado el umbral de los 50, la percepción de bienestar comienza a subir de forma sostenida.
A medida que la persona envejece, tiende a priorizar las relaciones significativas y a dejar de lado las ambiciones que generan estrés innecesario. La felicidad en la madurez se vuelve más resiliente y menos dependiente.






