Los árboles no solo embellecen el paisaje, también purifican el aire y aportan oxígeno, así que son fundamentales para vivir en ecosistemas saludables. Cultivarlos en el jardín de casa es una forma de sumar bienestar y aportar al planeta, pero si se le suma que es una especie frutal, tiene un plus para el hogar.
Pyrus calleryana, comúnmente conocido como peral de flor o peral de Callery, es un pequeño árbol de hoja caduca muy apreciado por su valor ornamental, ya que luce precioso en cualquier época del año. En primavera tiene una floración espectacular, abundante y aromática, y en otoño sus hojas se tiñen de un intenso color rojizo.
El árbol puede llegar a alcanzar 20 metros de altura, desarrollando una copa compacta en forma de columna cuando el ejemplar es joven y se va volviendo conífera a medida que crece.
No hay que confundir el peral de flor con el peral común, que es el clásico árbol que da peras comestibles, carnosas, jugosas y dulces. El peral de flor produce frutos pequeños de color marrón o amarillento que no son comestibles, pero sí atraen aves y polinizadores al jardín.
Es cada vez más habitual ver este árbol en jardines particulares, pero también en parques, aceras y otras zonas en las ciudades, ya que resiste bien la contaminación ambiental. A continuación, te enseñamos los cuidados necesarios para cultivarlo en casa.
Cómo cuidar el árbol Pyrus calleryana
Los expertos de Picture This revelan que el peral de flor se caracteriza por su extrema resistencia a las condiciones meteorológicas adversas. En adición, su mantenimiento es sencillo y sus flores espectaculares. Se cultiva en jardines donde tiene espacio y en maceta solo los ejemplares jóvenes.
Este árbol es nativo de Asia, así que prospera con humedad moderada y puede resistir breves sequías. Se debe regar una o dos veces por semana, siempre teniendo en cuenta que el suelo se seque ligeramente.
El peral requiere un sitio en el jardín con pleno sol para un crecimiento óptimo y una floración abundante, necesitando al menos seis y ocho horas de luz solar directa al día. Aunque tolera la media sombra, una exposición directa garantiza un follaje más denso y mejor color otoñal.
Por último, un dato para tener en cuenta es que el árbol presenta un follaje denso, así que es importante realizar una poda anual a principios de la primavera, para eliminar ramas débiles o cruzadas. Además, elimina brotes verticales para promover su crecimiento vigoroso.






