En otoño es una estación en donde debemos poner mayor atención al cuidado de plantas de interior. Cualquier descuido podría ocasionar que el ejemplar se marchite. Por lo tanto, hoy conocerás un truco de jardinería primordial que garantizará el bienestar de las especies que tenemos dentro de casa.
Ni abono ni poda: el sencillo truco de jardinería para que las plantas de interior no se marchiten en otoño
Aunque la poda y el abono o fertilización sí es importante, hay una tarea de jardinería que no debe pasarse por alto
Jardinería: cómo cuidar las plantas de interior en otoño
Si bien la poda y el uso de abono son tareas de jardinería que suelen hacerse en otoño, el sencillo truco residirá en la observación de las raíces para evitar que las plantas de interior se marchiten y el efectivo control del riego.
Recordemos que el agua viaja por las raíces y llega hasta las hojas, haciendo que las mismas transpiren durante la fotosíntesis. Para que el ciclo funcione, la iluminación cumplirá un rol estelar. Y como bien sabemos, en otoño se reduce considerablemente la cantidad de luz exterior que ingresa a la vivienda, haciendo que la fotosíntesis se ralentice y la planta no pueda transpirar con normalidad, haciendo que el agua se acumule.
Ante este panorama, el sustrato no logrará evaporar la humedad y las raíces no recibirán el oxígeno necesario, por lo que los tejidos de las plantas de interior comenzarán a degradarse y se formarán hongos, lo cual causará que los ejemplares se enfermen y empiecen a marchitarse.
En consecuencia, la sugerencia de jardinería pasará, en primer término, en regular el riego en otoño y, por supuesto, luego en invierno. Reducir la hidratación de las plantas de interior en estas estaciones permitirá que las raíces respiren mejor y las hojas se mantengan saludables.
Este truco puede complementarse con la calidez del entorno. Como bien sabemos, en otoño la temperatura disminuye, por lo que una sala fría impedirá que la planta procese la humedad. En consecuencia, debemos comenzar a calefaccionar la sala a una temperatura moderada, recordando que el calor excesivo puede dañar a las hojas del ejemplar.
Otros trucos para poner en práctica con las plantas de interior en otoño son:
- Introducir un palo en el sustrato para saber si está húmedo y no regar en exceso.
- Evitar dejar platos con agua acumulada debajo de las macetas.
- No exponer a las plantas a las corrientes de viento.
Con estas sugerencias de jardinería, las plantas de interior sobrevivirán al otoño y no se marchitarán.






